Algunos de los objetivos de este programa son: reforzar y promover el acceso de las minorías y, los grupos más desfavorecidos en los medios de comunicación
El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, ha dicho que le extraña que Estados Unidos, a través de un diálogo, se haya debilitado, y se haya fortalecido el dictador.
Mientras que el embajador de Estados Unidos considera un error histórico no reconocer las elecciones del 29 de noviembre, Zelaya opina que el verdadero error histórico reside en el retorno de los militares al poder, y la imposición de elecciones “al estilo Afganistán”.
Zelaya manifiesta un claro escepticismo ante el llamado del presidente de facto Micheletti a la formación de un Gobierno de unidad e integración nacional. A la vez se opone rotundamente al uso de la violencia, y mantiene firme su idea de desobediencia civil pacífica.
José Zepeda, de Radio Nederland, entrevista al presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, quien sigue en la sede de la Embajada deBrasil en Tegucigalpa.
Los torpes intentos de Washington de fortalecer el gobierno de Pakistán sólo sirven para agudizar un conflicto que se acerca a una guerra civil
Mientras el gobierno de Obama titubea sobre qué hacer por el bien de Afganistán, el vecino Pakistán paga un precio cada vez más elevado. Como una serie de anteriores ataques talibanes en los últimos días, el caos de hoy en Lahore subrayó los temores de que la consecuencia principal de la parálisis afgana de Washington, aunque no deliberada, represente la ulterior desestabilización del Estado paquistaní.
Se perdonará a los paquistaníes si se preguntan: con amigos como los de Washington, ¿quién necesita enemigos? La resonante disputa por un paquete de ayuda quinquenal estadounidense de 7.500 millones de dólares es un buen ejemplo. Condiciones apremiantes agregadas a la ley por un Congreso renuente a enviar incontables miles de millones “por un agujero de ratas”, como dijera elegantemente el demócrata Howard Berman, fueron condenadas por insultantes y colonialistas en Pakistán.
Al vincular el dinero a un control civil más estricto de las fuerzas armadas de Pakistán, Washington estaba tratando, torpemente, de fortalecer el gobierno de Asif Ali Zardari. Pero logró exactamente lo contrario. El presidente fue acusado de no defender la soberanía del país, igual como no ha logrado detener la escalada de ataques aéreos estadounidenses a través de la frontera, y la ocasional incursión terrestre clandestina, contra objetivos dentro de Pakistán.
Después de apresuradas consultas en Washington, Shah Mahmood Qureshi, ministro de exteriores de Pakistán, obtuvo esta semana un “documento explicativo” del Congreso que dijo desechaba efectivamente algunas de las condiciones más censurables de la ley. Pero es poco probable que esto silencie a críticos que se basan en un profundo sentimiento antiestadounidense en el público paquistaní que proviene de la invasión de Afganistán en 2001 y el lanzamiento de la “guerra global contra el terror” de George Bush.
“Un sondeo tras el otro muestra que los paquistaníes temen cada vez más la amenaza planteada por extremistas islámicos… pero creen que EE.UU. es un peligro aún mayor para su país,” según una cita de esta semana de Bruce Riedel de Brookings Institution. Muchos paquistaníes estimaron la amenaza planteada por EE.UU. para su independencia y seguridad como superior a la de su enemigo histórico, India, dijo. “En cualquier momento en que alguien obtenga resultados peores que India en sondeos en Pakistán, el peligro es inmenso.”
Intensa presión sobre Pakistán del gobierno de Obama para extirpar el Tehrik-e-Taliban (Movimiento Talibán de Pakistán), estrecho aliado y colaborador de los talibanes afganos, resultó en la costosa ofensiva militar de esta primavera en Swat, en la provincia de la Frontera Noroeste, que desplazó a cientos de miles de civiles.
Sin embargo, la campaña de Swat probablemente parecerá pequeña en comparación con una inminente ofensiva del ejército paquistaní en Waziristán del Sur, en las áreas tribales no gobernadas adyacentes a Afganistán. Aunque altos funcionarios paquistaníes niegan que lo estén haciendo por orden de Washington, no es ningún secreto que los comandantes de EE.UU. se concentran crecientemente en ambos lados de la frontera oriental de Afganistán con Pakistán, donde militantes talibanes y sus aliados yihadistas extranjeros y de al Qaeda, han establecido un terreno común ignorando las fronteras nacionales.
El líder talibán de Pakistán, Hakimullah Mehsud, quien reemplazó a Baitullah Mehsud después de que este último fue muerto en agosto en un ataque con misiles de un drone estadounidense, dijo en un vídeo que ataques como el de hoy en Lahore cesarán rápidamente si el gobierno deja de comportarse como lacayo de EE.UU. y rompe su alianza con ese país. Si eso sucediera, Mehsud dijo que volvería sus armas contra India, presumiblemente en Cachemira. Para muchos paquistaníes, eso no parecería ser una mala idea.
En EE.UU. se comienza a comprender gradualmente que Washington está avivando un conflicto que se aproxima a una guerra civil generalizada. El columnista Ralph Peters del New York Post hizo una comparación con Iraq después de la invasión. “La guerra civil nunca llegó a tener lugar [allí]. Pero nadie parece darse cuenta de que ahora estamos envueltos en dos auténticas guerras civiles – una en Afganistán, la otra en Pakistán,” Al agrupar los dos conflictos en una política “Afpak”, el gobierno de Obama efectivamente empeoró los dos problemas.
Peters argumentó que ni más soldados de EE.UU., o ayuda adicional, ni más “estupideces de contrainsurgencia de abrazos en lugar de cartuchos” constituyen la respuesta. “La única esperanza para cada uno de los territorios asediados (son realmente territorios, no Estados auténticos) es una decisión de su propia población de combatir y derrotar a los talibanes.”
El impulso, alimentado por esta especie de arrogancia imperial, de salir de Afganistán, o por lo menos de limitar la lucha a una campaña de contraterrorismo contra al Qaeda, ha ganado adherentes en EE.UU. en los últimos meses. Pero un editorial del Washington Post argumentó esta semana que con una reducción considerable de al Qaeda, los talibanes en ambos países constituyen ahora el principal enemigo. Pakistán se orienta hacia “una guerra generalizada,” dijo. La retirada en Afganistán también podría tener consecuencias desastrosas, tal vez fatales.
Según esta medida y otras, sólo queda una conclusión: Pakistán ya está tan desestabilizado por acciones de EE.UU. desde el 11-S que no se puede dejar que se las arregle solo. En una lógica tan tortuosa se funda la muerte de los imperios.
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, exige a Washington una aclaración respecto de su posición frente al golpe militar. La exigencia se produce después de que Lewis Amselem, representante de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos, dijera que “el retorno del presidente Zelaya a Honduras es irresponsable y necio, no sirve ni a los intereses de su pueblo ni a aquellos que buscan el reestablecimiento pacífico del orden democrático en Honduras”.
Enrique Flores, ministro depuesto de la Presidencia de Honduras, ha pedido al Departamento de Estado de Estados Unidos que aclare, de una vez por todas, cuál es su postura respecto al Golpe de Estado que se vive en Honduras.
El Gobierno golpista ya ha cerrado Radio Globo y Canal 36. La misma suerte correrán otros medios, como Radio Progreso, que no acatan las medidas dictatoriales del Gobierno de Facto.
En Tegucigalpa y en otras ciudades la población se organiza para desarrollar manifestaciones. El dirigente del Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado de Honduras, Juan Barahona, afirmó que la exigencia de abrir una Asamblea Constituyente “no se negocia”. A la vez, indicó que el Frente no firmará el acuerdo de San José aunque el presidente constitucional decida firmarlo para retornar a su cargo. Y explicó que esta decisión se basa en que el texto propuesto por el presidente de Costa Rica dice que es necesario renunciar a la Constituyente.
El ex presidente español, José María Aznar, mostró su apoyo a Sebastián Piñera, el candidato de los pinochetistas a las elecciones presidenciales de Chile convocadas para el 13 de diciembre. Piñera es hermano de un ex ministro de Pinochet y protagonista de un serial de noticias desde que una ex ministra de Justicia de la dictadura declaró en el pasado mes de julio que había mediado por él en 1982 para librarlo de la cárcel por un turbio asunto bancario.
Piñera aspira a la presidencia de Chile como líder de la Coalición por el Cambio, que agrupa a la derechista Renovación Nacional y a la ultraderechista Unión Democrática Independiente.
El apoyo del ex presidente español a Piñera no ha gustado nada al candidato de la coalición gobernante, Eduardo Frei, líder de la Democracia Cristiana chilena y, por tanto, supuestamente socio institucional, a nivel internacional, del Partido Popular, el partido de Aznar.
Frei dijo que él, como ex jefe de Estado, no se entromete en las políticas internas de los países, esa es una norma que se respeta en el mundo y que es bueno respetarla.
En Chile recuerdan que en 1988 se realizó un plebiscito donde se planteaba la posibilidad de que el dictador, Augusto Pinochet, mantuviese las riendas del país hasta 1997. El plebiscito fue ganado por la oposición democrática que impidió que Pinochet continuara en el poder, pero los partidos que ahora lidera Piñera, Renovación Nacional y la Unión Democrática Independiente, apoyaron la continuidad de Pinochet. Por tanto, con su apoyo, Aznar está mostrando su alineación con los herederos de la dictadura de Augusto Pinochet.
Al diablo con la Ley de Godwin – Es imposible leer el recién publicado informe de la CIA sobre la tortura de prisioneros musulmanes sin pensar en el Tercer Reich.
El sadismo existe en toda cultura. Hace un siglo, por ejemplo, aventureros occidentales que visitaron Tibet informaron que las autoridades en Lhasa, esa supuesta capital del pacifismo, sacaban en públicos los ojos de criminales y arrancaban sus lenguas. Pero las atrocidades nazis fueron estilísticamente distintas de, digamos, el genocidio turco de los armenios o las masacres en Ruanda de comienzos de los años noventa. Los crímenes de guerra alemanes se caracterizaron por su metódica precisión, la aplicación de tecnología “racional” para aumentar la eficiencia, la capa de legalidad y la perversión de la ciencia médica.
Los crímenes nazis también se distinguieron por la indiferencia pública, que equivalía a un apoyo tácito. Ahora mismo, sólo un 25% de los estadounidenses dijeron al último Sondeo Pew que creían que la tortura era mala en todos los casos.
“El programa secreto de interrogatorio de la CIA operaba bajo ciertas reglas, y las reglas eran dictadas desde Washington en el detalle concienzudo y escalofriante adorado por todas las burocracias,” observó The New York Times. Tenemos mucho en común con los alemanes.
“En julio de 2002,” revela el informe desclasificado, un agente de la CIA “supuestamente utilizó una técnica de ‘puntos de presión’: con ambas manos sobre el cuello del detenido, manipulaba sus dedos para restringir la arteria carótida del detenido.” Otro agente “observaba sus ojos hasta el punto en el cual el detenido cabeceaba y comenzaba a desmayarse; entonces… sacudía al detenido para despertarlo. El proceso era repetido hasta un total de tres aplicaciones por detenido.”
La metodología de enjuague-enjabona-repetición en la tortura recuerda los experimentos del Dr. Sigmund Rascher en Dachau y un proyecto paralelo realizado por la infame Unidad 731 del ejército imperial japonés en Manchuria ocupada en 1942-32. Rascher, quien fue juzgado por crímenes de guerra después de la Segunda Guerra Mundial, congelaba o azotaba a los detenidos casi hasta la muerte, luego los reanimaba una y otra vez. Doctores alemanes y japoneses desarrollaron protocolos detallados que regían la severidad de la exposición a la que se sometía a los reclusos – protocolos capturados por las fuerzas de ocupación de EE.UU. y que fueron entregados a la OSS, predecesor de la CIA.
Así fue en las prisiones de la CIA en Guantánamo, Bagram, Diego Garcia, Europa oriental, Tailandia y otros sitios.
(O, para ser más exactos, así sigue siendo. Bush prohibió públicamente la tortura en 2006, pero sabemos que todavía continuaba en 2007. Obama supuestamente volvió a prohibirla este año, pero entonces su director de la CIA Leon Panetta dijo al Congreso que la agencia se reserva el derecho de seguirla aplicando. Hasta que se desmantele toda la red secreta de prisiones y se libere a cada uno de los detenidos, sería absurdo suponer que la tortura no continúe.)
Entre los tesoros verbales en los papeles de la CIA está la sección de “Empapamiento con Agua” de la sección de “Líneas directivas sobre apoyo médico y psicológico para la entrega, el interrogatorio y la detención de detenidos” que “permite que agua sea aplicada utilizando una manguera conectada al grifo del agua, o una botella o contenedor similar como fuente de agua.” Ah, la gloriosa guerra contra el terror. Los detenidos pueden ser empapados en agua fría de hasta 5 grados C durante hasta 20 minutos – no más tiempo, no más fría.
Para que conste, la pericia médica de la CIA es casi tan fiable como su sentido legal y moral. Cinco grados centígrados es terriblemente frío; 5 grados era la temperatura del Río Hudson cuando el Vuelo 1549 de US Airways se estrelló este año. (¿Recordáis las capas de hielo?) “Generalmente, una persona puede sobrevivir al agua a 5 grados durante 10, 15 o 20 minutos,” dijo el doctor Christopher McStay, médico en la sala de emergencias en el Hospital Bellevue de Nueva York a la revista Scientific American.
Como sus antecedentes de la Gestapo y de la SS, la CIA es muy burocrática. Los empleados de la CIA fueron informados de que “Se requiere aprobación anticipada de la Central para utilizar cualquier tipo de presión física [contra prisioneros].” Y esos permisos vinieron de la cumbre de la cadena de comando: la Casa Blanca, que ordenó a la Oficina del Asesor Legal y a otras ramas legales del gobierno federal que redactaran los memorandos “CYA.” Los memorandos, escribió Joshua L. Dratel en su introducción a “The Torture Papers: The Road to Abu Ghraib,” [Los papeles de la tortura: El camino a Abu Ghraib] reflejan un “sistema enteramente orientado hacia resultados en el que los responsables políticos comienzan con un objetivo y trabajan a partir de ese objetivo.”
También recuerda el nazismo la absoluta ausencia de cortafuegos que ha llegado a caracterizar la conducta de altos funcionarios del gobierno. Regímenes totalitarios como Alemania nazi corrompen el aparato judicial al utilizar los tribunales para realizar sus políticas. La independencia judicial ha sido erradicada a comenzar con Bush y siguiendo con Obama.
El 28 de agosto, el New York Times informó: “En julio, Leon E. Panetta, el director de la CIA, trató de impedir la investigación [del programa de torturas de la CIA], dijeron funcionarios del gobierno. Envió al máximo abogado de la CIA, Stephen W. Preston, al Departamento de Justicia para persuadir a asistentes del Procurador General Eric H. Holder Jr. para que abandone todos los planes para una investigación.” Hay un término para esto: Obstrucción de la Justicia. Supuestamente no se debe influenciar el resultado de una investigación. Fue el punto seis del auto de acusación judicial contra el presidente Nixon.
Dicho sea en honor a Holder, ha nombrado un fiscal especial. En su contra habla que el alcance de la investigación es limitado: sólo se ocupará de funcionarios que fueron más allá de las directivas abusivas del gobierno de Bush (que permiten, como hemos visto, que se congele a gente hasta la muerte). No planifica ir en búsqueda de los peores criminales, que son los abogados y funcionarios del gobierno de Bush, incluyendo a los propios Bush y Cheney, quienes ordenaron los crímenes de guerra – y mucho menos de aquellos que como Obama los están encubriendo.
Debiera cambiar de opinión. Mientras lo hace, debiera encarcelar a Leon Panetta.
La instrucción de Holder incluye actualmente sólo 20 casos, que incluyen a detenidos que fueron asesinados por la CIA. Pero incluso será difícil procesar esos casos, informa The New York Times: “La evidencia, los testigos e incluso los cuerpos de las víctimas de presuntos abusos no han sido encontrados en todos los casos.”
Porque, sabéis, los cuerpos fueron quemados y tirados.
Ellos – la CIA – son nazis cuando cometen los crímenes.
Y nosotros somos nazis porque no nos importa. Sólo un tercio de los estadounidenses dijeron el 27 de abril a un sondeo de CBS News/New York Times que debiera haber una investigación de los crímenes de guerra de la era de Bush – y no les importa lo suficiente como para salir a las calles, menos todavía como para romper unos pocos vidrios. Los periódicos o sitios estadounidenses en la web han reproducido tan pocos de mis artículos sobre la tortura, que considero seriamente que no me preocuparé de escribir éste.
Hemos encontrado a los nazis, y somos nosotros mismos.
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Ted Rall, presidente de la Asociación de Caricaturistas Editoriales Estadounidenses, es autor de los libros
“To Afghanistan and Back” y “Silk Road to Ruin.” Visite su sitio en la red www.tedrall.com
Un informe realizado por investigadores de varias universidades anglosajonas concluye que la censura avanza en Internet. Se trata de un estudio conjunto de especialistas de Oxford, Cambridge y Harvard, entre otras universidades, que se han agrupado en una asociación denominada ONI, Open Net Initiative.
Entre los países que aplican la censura el informe destaca China, Irán y Arabia Saudita. Corea del Sur prohíbe páginas web a favor de Corea del Norte. En Túnez y Yemen restringen contenidos sociales.
Internet está suponiendo la revolución tecnológica más importante de principios del siglo XXI. El poder económico y político ve posibilidades, pero también amenazas en el uso ciudadano de la red telemática. Es por eso que existen grandes luchas por su control y regulación. Ya el intelectual y analista internacional estadounidense Noam Chomsky lanzaba hace unos años un aviso a navegantes. Decía Chomsky que “Si no hacemos nada, Internet y el cable estarán monopolizadas dentro de diez o quince años por las megacorporaciones empresariales. La gente no conoce que en sus manos está la posibilidad de disponer de estos instrumentos tecnológicos en vez de dejárselos a las grandes compañías. Para ello, hace falta coordinación entre los grupos con creatividad, inteligencia e iniciativa para promocionar, por ejemplo, la educación.”
Por orden directa del ex vicepresidente Dick Cheney, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) ocultó al Congreso de Estados Unidos la existencia de un programa antiterrorista secreto durante los últimos ocho años y al que puso fin el pasado 23 de junio, nada más conocerlo, su actual director, Leon Panetta. Él mismo fue quien lo desveló durante dos audiencias con los comités de Inteligencia de la Cámara de Representantes y del Senado a finales de ese mes.
Aunque se desconocen todos los detalles se temen que haya actividades ilegales de espionaje y posibles secuestros y torturas.
Los detalles con Fernando Velázquez, desde el colectivo Pueblos Sin Fronteras, de Radio Pacífica, en Estados Unidos.
Los tres bancos más grandes de California, Wells Fargo, América y el Chase, dejaron de aceptar desde este sábado los pagarés que el gobierno estatal comenzó a usar en julio en lugar de dinero en efectivo para cubrir sus deudas, en medio de la crisis que enfrenta por un millonario déficit fiscal.
Unos 235 mil empleados públicos de California recibirán en pagarés su próximo salario, el cual será 15 por ciento menor a los anteriores debido a las medidas del gobierno estatal para enfrentar un déficit presupuestal que supera los 25 mil millones de dólares.
El gobernador Arnold Schwarzenegger ordenó, entre otras medidas, aumentar de dos a tres los viernes de descanso obligatorio sin goce de sueldo para los empleados públicos, excepto para el personal de emergencias y los celadores.
Informa Fernando Velázquez, del colectivo Pueblos Sin Fronteras, de Radio Pacífica, en Los Ángeles, Estados Unidos
La visita de Netanyahu a la Casa Blanca puso al descubierto las tensiones que existen entre la nueva administración y los líderes sionistas. Obama quiere pasar página y superar el callejón sin salida en el que se ha empantanado la política imperialista. Para eso necesita convencer a sus socios israelíes, para que limiten sus aspiraciones y permitan un pseudoestado palestino, que ayude a aislar y neutralizar a un Irán hostil a los intereses israelíes y norteamericanos.
Obama: La trampa de los dos estados.
La fórmula de los dos estados es la manzana envenenada que ofrece el nuevo rostro del imperialismo. Tal como defendíamos en la revista de “EDM” anterior, la existencia de los dos estados es inviable. El sionista porque su razón de ser es su expansión a toda la Palestina histórica, y para eso tiene que llevar hasta sus últimas consecuencias la limpieza étnica. Y el palestino, porque lo que Obama les reserva, no es más que un remedo de estado, un espacio discontinuo plagado de bantustanes, regido por los carceleros de la Autoridad Palestina y “protegido” por Israel y las potencias imperiales.
La propuesta está destinada a desarmar la resistencia palestina. Cuando Hillary Clinton visitó recientemente Israel, no utilizó una sola palabra de condena contra las colonias en Cisjordania, ni un comentario sobre el genocidio de Gaza, ni una mención sobre el uso de armas prohibidas contra la población. En cambio sí que atacó el contrabando de armas que abastece a la “terrorista” Hamas. Había que dejar claro que los cambios que propugnan no van contra los intereses de Israel. Los objetivos son los mismos, lo único que cambia es la táctica. A cambio de su autolimitación, Obama quiere ofrecerle a Israel la posibilidad de una paz permanente y la normalización de sus relaciones con el resto de los gobiernos de la región.
Obama, que apoya incondicionalmente a la Autoridad Palestina de Abbás y Fallad1, es consciente de la extrema debilidad política de sus socios. Demasiadas veces serviles y complacientes con Israel, necesitan una bocanada de aire fresco que les permita reivindicar el proyecto del pseudoestado como el gran logro de su política proimperialista.
El plan no cuestiona los asentamientos en Cisjordania, ni condena la limpieza étnica en Jerusalén Este. Clinton se limitó a decir que la expansión de las colonias “no ayuda a la paz” y pidió su paralización (no su destrucción, ni siquiera parcial). El objetivo en unas hipotéticas futuras negociaciones con la AP, sería canjearlas por territorios israelíes actuales de mayoría palestina (así asegurarían la mayoría étnica judía en Israel, sin tener que expulsar a los palestino israelíes, acción de imprevisibles consecuencias. que desestabilizaría definitivamente todo el mundo árabe e islámico). La continuación de la expansión colonial sionista es un torpedo contra la línea de flotación de los planes de Obama, porque deja a Abbás sin margen de maniobra y rebela que Israel no tiene intenciones de limitar su codicia.
No se menciona una palabra sobre quien controlará el espacio aéreo y marítimo del futuro estado palestino (Israel), ni concreta las fronteras terrestres (sujetas a una futura negociación). Las soluciones que dan a la continuidad territorial parecen un mal chiste. Se habla de túneles y hasta de teleféricos (todo con tal de no tocar a Israel). No se reconoce el derecho de los refugiados a volver a sus antiguos hogares (se estudiarán compensaciones económicas). El futuro estado palestino no tendrá derecho a un ejército para defenderse (la OTAN cumpliría su función hasta la consolidación de la AP, bajo la autoridad de los colaboracionistas de Fatah y con el apoyo de Egipto, Jordania)2. Sólo una policía entrenada por USA, destinada a reprimir y controlar al pueblo palestino por si se le ocurre rebelarse contra los planes que las potenciales imperiales, como si de una telaraña se tratara, tejen sobre su futuro.
Hamas podría incorporarse al gobierno y dejar de ser una “organización terrorista”, si acepta las condiciones del plan, es decir, si claudica y decide someterse, tendrá derecho a algunas de las migajas que le arrojen las potencias imperialistas. Mientras tanto se asesina a sus dirigentes y se detiene a sus partidarios (Hamas ha acusado a la AP de colaborar con Israel en la guerra sucia). Gaza sigue bajo el asedio que castiga a la población por su osadía de no rebelarse. La “ayuda humanitaria” entra con cuentagotas y la reconstrucción no se lleva a cabo. El club de “donantes” ya ha dejado claro que cuando se inicien las tareas de reconstrucción, todo se hará al margen del gobierno islamista3. Nada que pueda favorecer a Hamas, mientras no esté dispuesto a ser un instrumento de opresión de su propio pueblo.
Los planes de Obama no pueden resolverse sin solucionar el problema de Siria, aliada de Irán y con fuerte influencia en Líbano (Herzzbollah), que exige la devolución de los altos del Golán. Obama plantea su devolución, dejando a Israel el control del agua. El cumplimiento del acuerdo quedaría en manos de la OTAN. A cambio se pide a Siria que rompa con Irán. El problema es que Damasco no está dispuesta a aceptar un acuerdo en condiciones humillantes y exige la devolución sin condiciones del territorio que le fue arrebatado por la fuerza, mientras que Israel considera los acuíferos como “intereses estratégicos” a los que no está dispuesto a renunciar bajo ningún concepto.
El sionismo: ¡Lo queremos todo!
El principal problema con el que chocan los planes de la Casa Blanca es su principal socio y protegido: Israel. El nuevo gobierno de la extrema derecha sionista no quiere hacer concesiones, pero tampoco puede enfrentarse abiertamente con Obama. Por el momento Netanyahu se limita a hacer una serie de declaraciones con el objetivo de alargar las conversaciones hasta que la realidad los convierta en papel mojado, o le permitan negociar al alza.
El sionismo siempre dejó claro que su objetivo es apoderarse de toda la Palestina histórica, y que a lo sumo y ante la imposibilidad de expulsar a los palestinos, está dispuesto a ceder algunas zonas (bantustanes) para preservar la naturaleza judía de Israel. Mientras continúan los tiras y aflojas, se multiplican las colonias en Cisjordania, continúa el estrangulamiento de Gaza y se derriban los hogares palestinos en Jerusalén Este4. Paz Ahora ha denunciado que la construcción de 70.000 nuevas casas para los colonos, difuminan la frontera entre Israel y los territorios ocupados. “Si prosigue la colonización pronto será demasiado tarde para una solución del conflicto basada en dos estados. Será el atolladero definitivo5”. La minoría palestino israelí es sistemáticamente acosada por las bandas de matones de la extrema derecha y los servicios de seguridad. El nuevo parlamento ha prohibido la celebración de la Nakba (el día del desastre)6 y cavila obligar a los palestinos israelíes a jurar su lealtad al estado sionista. Una atmósfera opresiva y cargada de amenazas, se cierne sobre los palestinos para obligarles a marcharse.
No es para menos. La gran obsesión de los sionistas es la bomba demográfica palestina que amenaza su proyecto étnico. Para agravar la situación, muchos judíos se están planteando volver a sus países de origen, cansados de vivir en una sociedad en la que reina el estado de sitio permanente. Un informe de la CIA rebela que más de dos millones de ellos pueden emigrar en los próximos 15 años7. Si los peores augurios llegaran a cumplirse Israel sufriría una especie de implosión, que hay que evitar a toda costa.
El sionismo conoce su influencia en Washington y sabe que los planes de Obama no se llevarán a cabo sin su aprobación. No es casual que numerosos colaboradores del presidente sean destacados sionistas. El fascista Lieberman se jacta de que cualquier paso que dé la Casa Blanca no se dará sin el visto bueno israelí. Pero todo tiene un límite. La oposición popular norteamericana a la política de Israel crece, y Obama no es Bush. El nuevo presidente necesita salir del callejón sin salida. Si fracasa la región se volverá cada vez más ingobernable e Irán y Siria pueden ser los principales ganadores. Necesita desesperadamente la colaboración israelí, pero Netanyahu no puede dársela así, sin más, es prisionero de su propia estrategia: si cede, provocará la caída de su gobierno, pero si no lo hace agravará las tensiones con USA. Netanyahu retrasa la decisión lanzado los balones fuera: No está dispuesto a mover ficha mientras Irán no sea neutralizado: “Nos reservamos el derecho a bombardear Irán”, o: “mientras los palestinos no reconozcan a Israel como el estado del pueblo judío” (que es lo mismo que aceptar que los palestino israelíes sean expulsados en un futuro indeterminado). Todo con tal de ganar tiempo.
Irán. Una piedra en el zapato que amenaza con cangrenarle la pierna.
En realidad la política de Obama frente a Irán no difiere especialmente de la de Bush en el último período de su presidencia. Exige a Israel que no tome decisiones por su propia cuenta (Bush prohibió a Israel atravesar el espacio aéreo iraquí en un hipotético ataque). Irán debe ser neutralizado por las buenas o por las malas. El problema es que, por las malas, el remedio puede ser peor que la enfermedad. Un hipotético bombardeo de las instalaciones nucleares persas no solucionaría el problema. Como mucho lo postergaría, pero a costa de agravarlo. Irán no es Irak y una agresión militar podría tener consecuencias catastróficas no sólo para USA, sino para el imperialismo en general:
Se dispararía el precio del petróleo, con consecuencias devastadoras para la economía capitalista mundial que ya se encuentra en plena recesión.
Desestabilizaría el mundo islámico y sus aliados en la región podrían ser derrocados por estallidos sociales. El intento de dividir y enfrentar a sunitas y chiitas (que USA e Israel manipulan para sus intereses en Líbano, Irán, Irak y Pakistán) podría fracasar. Una nueva agresión armada podría unir a los musulmanes contra el enemigo imperial. El mismo estado de Israel vería seriamente amenazada su existencia. La progresiva fascistización de la sociedad israelí sería el primer paso hacia su propia destrucción.
Con una invasión armada el imperialismo norteamericano no sólo no acabaría con uno de los frentes que tiene abiertos y que es incapaz de cerrar, sino que correría el peligro de abrir otros nuevos. El inestable equilibrio que existe entre las distintas potencias imperialistas quedaría hecho añicos.
USA perdería su frágil dominio sobre Irak. La mayoría chiita que ya ve con malos ojos al invasor, se rebelaría en apoyo de sus hermanos persas, y el país desaparecería en medio de una nueva y sangrienta guerra civil. Algo similar pasaría en Pakistán y Afganistán, donde los gobiernos títeres ya tienen serias dificultades para sobrevivir. Y encima, ni siquiera tendría la seguridad de derrotar a los iraníes. Especialmente después de la aventura iraquí, en la que el imperio ha sufrido una verdadera sangría económica y militar, que ha agravado su decadencia, sin tener asegurado el desenlace final.
Esto ya lo vió la administración Bush que prefirió amenazar y negociar. Obama también se ve obligado a seguir el camino de la diplomacia. Por lo menos por ahora. Sabe que la solución del conflicto con los persas pasa por la solución del problema palestino. Irán pide la desaparición de Israel y la creación de un estado palestino islámico en el que convivan en paz judíos y palestinos. Obama pretende ofrecerles el proyecto de los dos estados (que preserve sus intereses en la zona), e incluso está dispuesto a reconocer su estatus de potencia regional, pero para ello exige el reconocimiento de Israel y la subordinación de los planes nucleares (civiles o militares, tanto da) a su control.
La supuesta amenaza nuclear iraní no deja de ser un pretexto para acallar el descontento entre la población norteamericana y europea. En primer lugar porque las potencias imperialistas cuentan con miles de armas nucleares frente a las cuales la amenaza iraní (en el caso de que existiera) sería irrisoria. En segundo lugar porque la región ya es una de las más nuclearizadas del planeta (Israel, Pakistán e India, ya cuentan con sus armas nucleares, sin que nadie haya dicho nada). Las declaraciones de Clinton advirtiendo que la entrada de Irán en el club de los países nucleares sería el pistoletazo de salida de una nueva carrera armamentística en la región es una imbecilidad destinada a encubrir las verdaderas razones de la política norteamericana. Y en tercer lugar porque dado el exiguo tamaño de la Palestina histórica, una hipotética agresión nuclear contra Israel borraría del mapa no sólo a los judíos, sino también a palestinos. Además de volatilizar una zona en la que se encuentran numerosos lugares sagrados para el Islam. Recientes Informes de la Cia y de la Agencia Internacional de la Energía Atómica ponen en duda que el objetivo iraní sea convertirse en un estado militarmente nuclear.
Obama confía en poder llegar a un acuerdo con Irán y todavía no quiere ponerle un límite temporal a las conversaciones. Irán por su parte no está dispuesto a someterse y exige sus contrapartidas de igual a igual, Israel por su parte no está por la labor, y los palestinos desconfían de sus promesas huecas. El imperialismo obamista corre el peligro de hundirse todavía más en las arenas movedizas de Oriente Próximo.
El grupo farmacéutico suizo Novartis descarta la idea de donar vacunas contra la gripe A H1N1 a los países empobrecidos. Lo único que dice estar dispuesto a hacer es realizar algún tipo de rebaja. Sin embargo, esta multinacional recibió gratuitamente del gobierno de Estados Unidos casi 300 millones para garantizar el desarrollo y la producción de la vacuna.
Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud, pidió a la industria farmacéutica “solidaridad” al recordar que se trata de una pandemia. De hecho, uno de los principales competidores de Novartis, la británica GlaxoSmithKline se comprometió a distribuir gratuitamente 50 millones de vacunas. Otros productores han prometido un 10% de su producción sin costo.
Hay que recordar que más del 90 por ciento de la capacidad de producción de vacunas gripales está situada en Europa y Estados Unidos.
Resulta muy curioso que la gripe común cause entre 250.000 y 500.000 muertes al año en todo el mundo y nadie se alarma por ello, tal y como lo ha asegurado Luis Miguel Ariza, biólogo y periodista. Michel Chossudovsky, Director del Centro de Investigación sobre la Globalización, con sede en Canadá advierte que las manipulaciones y exageraciones públicas sobre la Gripe A están encaminadas a conseguir el enriquecimiento de las empresas farmacéuticas. Lo triste es que los Gobiernos estén colaborando en esa estrategia.
La quiebra que hoy determina General Motors representa la caída del gigante industrial, ícono de ala economía norteamericana de los años ‘50. La relación entre la prosperidad de GM y la de los Estados Unidos fue indiscutible durante más de medio siglo.
Su quiebra supone la caída del gigante industrial que mejor ha representado el modelo capitalista estadounidense hasta el punto de que en su época de esplendor, la salud de GM se equiparó con la de todo el país.
A principios de los años de la década de 1950, Estados Unidos estaba en la cima del mundo. El país seguía disfrutando la victoria en la Segunda Guerra Mundial y se disputaba el liderazgo con la emergente Unión Soviética.
La maquinaria industrial estadounidense funcionaba a plena capacidad y las factorías de General Motors (que durante la guerra se concentraron en la producción de material bélico) escupían automóviles a una velocidad vertiginosa para satisfacer el sueño americano.
En 1954, su cuota de mercado en Estados Unidos había alcanzado su punto álgido, 54 por ciento, y había producido el vehículo número 50 millones. Millones de familias en todo el país dependían económicamente de General Motors.
La ligazón entre GM y el país era tal que en 1953 el entonces presidente estadounidense, Dwight Eisenhower, nombró al presidente de General Motors, Charles E. Wilson, secretario de Defensa.
Según la biografía oficial del Departamento de Defensa, durante su proceso de confirmación en el Senado, Wilson asoció el futuro de Estados Unidos y General Motors.
Preguntado si como secretario de Defensa podría tomar decisiones contrarias a los intereses de su compañía, Wilson dijo que sí, “porque durante años pensé que lo que era bueno para el país era bueno para General Motors, y viceversa”.
Durante décadas, la declaración de Wilson pareció irrefutable.
La empresa había sido fundada en 1908 por William Durant y en sus primeros años de existencia engulló otros fabricantes como Buick, Oldsmobile, Cadillac y GMC. Pero la empresa realmente no despegó hasta que en 1923 Alfred Sloan fue nombrado presidente y consejero delegado.
Sloan disparó la cuota de mercado del 12 por ciento al 41 por ciento en 1941 y expandió internacionalmente la compañía estadounidense con la compra de la británica Vauxhall en 1925 y la alemana Adam Opel en 1929.
Cincuenta años después, a principios de los años 1980, General Motors se había convertido en un gigante descomunal, con más de 600.000 empleados en Estados Unidos y otros 250.000 en el resto del mundo.
Pero la compañía que era demasiado grande para caer y que definía lo que era bueno para Estados Unidos empezó a languidecer tan pronto como alcanzó su cima.
Sus ingresos se duplicaron en siete años y pasaron de 62.700 millones de dólares en 1981 a 123.600 millones de dólares en 1988. El fabricante de automóviles se había diversificado para producir desde autobuses hasta satélites y equipos militares.
Cuando Rick Wagoner llegó a la presidencia de GM en el 2000, la suerte del coloso industrial estaba prácticamente decidida gracias al ascenso de los fabricantes asiáticos y la incapacidad del sector del automóvil estadounidense para cambiar.
A principios del siglo XXI General Motors estaba compuesto por un listado impresionante de marcas: Buick, Oldsmobile, Cadillac, GMC, Chevrolet, Vauxhall, Opel, Saab, Saturn, Daewoo y Hummer.
A pesar de todas estos nombres, GM llegó al siglo XXI dependiendo de que los consumidores estadounidenses seguirían comprando eternamente los grandes todoterrenos de los años 1990 y sin estrategia de cambio.
Mientras, Toyota, Honda y Nissan se asentaron en Estados Unidos y le robaron día a día cuota de mercado, dejando al descubierto todos los puntos débiles del gigante.
El ascenso de los precios del petróleo y la crisis económica del 2008 fueron la puntilla final. Los compradores estadounidenses desaparecieron de los concesionarios y las ventas se desplomaron.
Del 2006 y al 2008, sus pérdidas sumaron la increíble cifra de 90.000 millones de dólares y el castillo de naipes en que se había convertido el representante del antiguo capitalismo estadounidense cayó con inusitada velocidad 100 años y 8 meses después de su creación.
La empresa que representó el sueño americano se ha convertido en la imagen de la pesadilla del país.
La crisis económica es “una bomba de tiempo” que agudizará la “dramática situación de los derechos humanos” en el mundo, según refleja Amnistía Internacional en su informe 2009, ‘El Estado de los Derechos Humanos en el Mundo’.
El informe pone de relieve que el mundo está en plena crisis de derechos humanos. Amnistía Internacional considera que estamos sentados sobre una bomba de relojería social, política y económica que estallará si no se resuelven los problemas relacionados con los derechos humanos.
Miles de millones de personas en todo el mundo sufren inseguridad, injusticia e indignidad, y, aunque muchos aspectos de esta crisis preceden al declive económico, es evidente que la coyuntura financiera mundial está multiplicando sus efectos adversos. En América Latina, las comunidades que ya se encuentran en pobreza son las más vulnerables de cara a la violación de sus derechos.
Más personas se han visto arrastradas a la pobreza y expuestas a un peligro mayor de sufrir violaciones de derechos humanos. En África, la crisis alimentaria, rasgo distintivo de 2008, afectó de manera desproporcionada a los grupos vulnerables. En Asia, con la drástica subida del coste de los alimentos, los combustibles y otros productos en 2008, millones de personas han pasado a engrosar la población que ya vivía en la pobreza. Amnistía internacional propone que las soluciones a la crisis económica deben comenzar por el respeto incondicional a los Derechos Humanos
Hugo Chávez vuelve a pedir a Obama extradición de terrorista Luis Posada Carriles
El presidente venezolano Hugo Chávez volvió a pedir días atrás al presidente norteamericano Barack Obama la extradición del terrorista Luis Posada Carriles. En opinión de Chávez, el presidente norteamericano debe entregar a Posada Carriles, criminal con nacionalidad venezolana en fuga y responsable de la voladura de un avión de pasajeros de Cuba en 1976, incidente que dejó un saldo de 73 muertos.
Además, hay que recordar que Posada Carriles fue miembro del Ejército de los Estados Unidos y funcionario policial de carrera en Venezuela, país donde personas arrestadas por él lo acusan de haber ordenado torturas y de haber asesinado personalmente a varios detenidos por razones políticas.
Fue miembro también de la llamada Operación 40, orquestada por la CIA, con el fin de realizar la frustrada invasión contrarrevolucionaria en Bahía de Cochinos, en Cuba, en 1961.
En la petición de extradición que Venezuela realiza a Estados Unidos, el gobierno venezolano cuenta con el apoyo del Movimiento de Países No Alineados. Luis Posada Carriles vive, de momento, libremente en el Estado de Florida.
El origen de la gripe A, anteriormente conocida como gripe porcina, está una vez más en las condiciones insalubres en las que se mantiene a los animales en las instalaciones industriales. Las multinacionales de la alimentación y los gobiernos callan el origen del brote. Mientras, las farmacéuticas obtienen enormes beneficios con un antiviral de otra gripe. Los intereses económicos ocultan e impiden que la información llegue clara a la población.
Los compañeros del programa El Candelero, de Radio Vallekas, en Madrid, entrevistan a Pilar Galindo, de los Grupos Autogestionados de Consumo.
El pasado sábado en Los Ángeles, California, ex combatientes de las guerras de Vietnam, Iraq y Afganistán se reunieron en un auditorio del Colegio Comunitario de Pasadena para relatar por 6 horas sus experiencias sirviendo como tropas de ocupación en países invadidos por Estados Unidos.
Los ex militares, ahora convertidos en pacifistas, ofrecieron sus dramáticos testimonios sobre los abusos, vejaciones, asesinatos, y matanzas que observaron o cometieron contra los pueblos ocupados.
Además, las madres pacifistas con hijos en activo o fallecidos en Iraq también contaron sus historias.
El reporte con Fernando Velázquez y Norma Martínez, del colectivo Pueblos Sin Fronteras, de Radio Pacífica, en Estados Unidos
El contrato de la compañía de seguridad privada Blackwater en Iraq ha concluido, según anunció la portavoz de la embajada de Estados Unidos en Bagdad, Suzane Ziyada. . La empresa tenía a su cargo la protección de diplomáticos norteamericanos, pero cesó sus funciones en la capital iraquí debido a un incidente ocurrido hace dos años que costó la vida a 17 civiles iraquíes, abatidos por las balas de agentes de seguridad.
Los empleados de Blackwater se ganaron una mala reputación con muchos iraquíes debido a su propensión al uso de las armas de fuego. La compañía de seguridad privada, es reconocida mundialmente por sus nexos con la anterior administración de Estados Unidos, del ex presidente George Bush.
Sin embargo, el fin de las operaciones de Blackwater no significa el final de las actividades de las empresas de seguridad. El Departamento de Estado de EEUU ya anunció en abril que la nueva empresa que tomará el relevo es la también estadounidense Triple Canopy, con sede en Virginia y ya presente en Iraq.
Desde los años 90 existe un auge en el número de compañías privadas de seguridad o compañías militares privadas establecidas en el mundo y un auge en el reclutamiento de personal en los países en desarrollo, ya sea para ir a territorios en conflicto o para servir en empresas privadas en sus propios países.
Las empresas militares privadas constituyen un negocio que estaría moviendo actualmente unos cien mil millones de dólares anuales. Este hecho del crecimiento del negocio de la guerra a través del uso de mercenarios en zonas de conflicto lo analizamos con el siguiente reportaje.
El abrumador triunfo electoral del multimillonario empresario proimperialista Ricardo Martinelli en Panamá (60%), el 3 de mayo, tiene un preocupante y ominoso significado para la correlación de fuerzas en América. La presencia política del magnate de los supermercados —quien pertenece al grupo monroeista-neocolonial de la ex Presidenta Mireya Moscoso, protectora del terrorista cubano-estadounidense Posada Carriles— refuerza significativamente el eje intervencionista imperial del Pacífico latinoamericano, Colombia y Perú, cuya construcción fue uno de los mayores logros de los gobiernos de Clinton/Bush en la región.
El resultado de Panamá es parte de una dinámica latinoamericana que pone en peligro la débil integración de la Patria Grande. Esa integración tiene dos dinámicas subregionales: el grupo del ALBA (Alternativa Bolivariana para América Latina), encabezado por Venezuela, y el Mercosur, dirigido por Brasil. Aunque ambos grupos tienen perfiles distintos, son evolutivamente compatibles y tienden hacia la unificación. Por lo mismo, son incompatibles con la Doctrina Monroe y, en consecuencia, tienen que ser cooptados o destruidos por Washington, si no se someten a la pax americana.
En el balance de fuerzas, Washington ha sufrido reveses relativos en El Salvador y Bolivia, pero ha avanzado, además de Panamá, en otros frentes de la batalla contra el bolivarianismo latinoamericano. En Chile existe el peligro de que en las próximas elecciones ganen fuerzas más monroeistas que aquellas que sostienen al actual gobierno de Michelle Bachelet. En Argentina, las preferencias electorales para las elecciones nacionales de junio indican que el Kirchnerismo perderá las provincias “sojeras” Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, ante el peronismo de derecha, lo que pondría en peligro su mayoría en ambas cámaras del Congreso. En Paraguay, la posición del presidente Fernando Lugo se debilita por la fragmentación de su base partidista-congresal, manifiesta en el “relanzamiento” del gobierno nacional y el anuncio público del vicepresidente Federico Franco (PLRA) de promover un juicio político o la renuncia del Presidente.
Venezuela, cuya admisión al Mercosur sigue pendiente, después de tres años de espera, y que solo se resolverá este año con su aceptación de las condiciones de “intra-comercio” (libre comercio para 500 mercancías) de la organización regional, se encuentra, a su vez, en una situación de debilidad económica-política estructural que puede hacer crisis hacia finales del 2009. Los talones de Aquiles son, entre otros, la baja productividad del trabajo (agrícola, cooperativo, en empresas estatizadas, etc.); la cotización irreal del dólar; la alta tasa de inflación; los limitados fondos disponibles de reservas monetarias internacionales (alrededor de 18 mil millones de dólares); la estructura económica monexportadora y una política económica hacia el Socialismo del Siglo XXI, caracterizada por la improvisación, el espontaneísmo y la ausencia total de un proyecto coherente y de la ciencia moderna.
El ministro de Economía y Finanzas, Alí Rodríguez, reflejó la situación económica en una reciente entrevista, cuando dijo que la política del gobierno se concentra en “evitar caer en recesión” y agregó que el esfuerzo máximo es lograr un resultado positivo entre 1% y 2% del Producto Interno Bruto (PIB) que, dadas las actuales circunstancias de crisis, sería “un éxito impresionante para cualquier país”. Considerando que China crecerá este año entre el 8 y 10 por ciento, no sabemos si el objetivo planteado por el ministro sería “un éxito impresionante para cualquier país”, pero no cabe duda que se trata de un discurso con cierta dosis de realismo.
El impacto de tal escenario económico sobre el modelo de gobernación venezolano, que se ha sustentado en tasas de crecimiento del 8 al 10%, la redistribución de la renta petrolera en la población, un discurso binario que no genera conciencia real sobre la situación objetiva y un bloque electoral opositor del 45%, se verá hacia finales de este año.
La Doctrina Monroe y la exigencia imperialista de Washington, de que se sometan los países latinoamericanos a los intereses de la pax americana, no han cambiado, ni cambiarán esencialmente, con el gobierno de Obama. De tal manera que la liberación de la Patria Grande, al igual que el fin de la agresión (bloqueo) a Cuba, solo podrá ser el resultado de un sólido Bloque Regional de Poder Latinoamericano.
El triunfalismo respectivo de algunos políticos criollos y otros bien intencionados, no es más que un autoengaño. La contraofensiva del Imperio sigue adelante y con Obama es igual de peligrosa que con Bush.
La organización Mundial de la Salud ha elevado el nivel de alerta por la epidemia de gripe porcina -’gripe nueva’, según la terminología recomendada por la Comisión Europea- hasta la fase cinco de un total de seis, lo que implica que ya ha habido contagio entre humanos en al menos dos países y coloca la enfermedad al borde la pandemia.
Así lo ha anunciado la directora general de la OMS, Margaret Chan, en una teleconferencia de prensa ofrecida desde Ginebra. La responsable de la OMS ha querido resaltar que el mundo “está mejor preparado que nunca en la historia para afrontar una pandemia de gripe”. “Por primera vez en la historia podemos seguir la pandemia en tiempo real”, ha comentado, aunque ha recomendado que todos los países activen planes contra una posible pandemia y mantengan la máxima alerta.
La OMS ha confirmado 148 casos de gripe porcina en todo el mundo, con víctimas mortales en Estados Unidos, donde ha muerto un bebé, y México, con siete fallecidos.
El resto de casos certificados por esta organización, que ofrece cifras bastante inferiores a las de los gobiernos de cada país, son 13 en Canadá, tres en Nueva Zelanda, cuatro en España, cinco en Reino Unido, dos en Israel, uno en Austria y tres en Alemania.
La epidemia de gripe porcina está haciendo surgir multitud de preguntas a lo largo del mundo, pero sobre todo en México. Una de ellas es ¿por qué el virus causa muertes en México, pero no en otros países? En medio, los grandes beneficiarios parecen los dueños del medicamento que a través de los medios de comunicación de todo el mundo se está anunciando como solución de la enfermedad, es decir, la multinacional Roche, que fabrica el medicamento Tamiflu. Sin embargo, un laboratorio de India ha anunciado su posibilidad de exportar millones de dosis de medicamento genérico, mucho más barato, pero que no está teniendo tanto eco mediático como el medicamento de la multinacional, que ya vende el producto a 50 euros, cuando el coste de su proceso de fabricación es mucho inferior.
Por otro lado, países como México y Estados Unidos han realizado una política sanitaria privatizadora, lo que ha hecho que en los hospitales públicos hayan desaparecido camas. Si la epidemia se extendiera más, se pondría en evidencia la incapacidad para atender a todas las personas con garantías. Esta deficiencia en el sistema de salud, podría explicar el porqué de las muertes en México, donde muchas comunidades y poblaciones empobrecidas carecen de lo más mínimo. Mientras tanto, las teorías sobre el porqué de este virus se multiplican.
Hay quien sitúa en el centro de las sospechas a una multinacional estadounidense ubicada en México de producción porcina.
El pasado 20 de marzo, cuando aún no se había descubierto la existencia de esta mutación del virus de la gripe porcina, Bertha Crisóstomo, agente municipal de La Gloria, poblado del municipio de Perote, en Veracruz, México, solicitó apoyo a la Secretaría de Salud mexicana por un brote de infecciones respiratorias que afectaba a seis de cada diez habitantes del poblado, que tiene una población de 3 mil personas. José Luis Martínez, un residente de La Gloria, de 34 años, dijo que supo de qué se trataba en cuanto se enteró de la gripe porcina por las noticias y sus síntomas: fiebre, tos, dolor en las articulaciones, jaquecas intensas y, en algunos casos, vómitos y diarrea. “Cuando lo vimos por televisión, nos dijimos: “esto es lo que tenemos”, dijo José Luis, el lunes.
A estas sospechas populares se ha sumado una consultora estadounidense dedicada a biovigilancia, Veratect Corporation, la cual ha identificado el inicio del brote del nuevo virus de influenza en una comunidad de Perote.
Es en Perote, una localidad del estado de Veracruz, donde se encuentra Granjas Carroll, una multinacional que pertenece en un 50% a Smithfield Foods, con sede en Virginia, Estados Unidos. No opera dentro de Estados Unidos porque fue sancionada por la contaminación que provocaron sus criaderos de cerdos. Granjas Carroll de México, inició sus operaciones en Perote en 1994 y anualmente produce alrededor de ochocientas mil cabezas, lo que la sitúa como una de las tres principales productoras de cerdo en la República Mexicana.
En medio del brote del virus y el pánico que se extiende en la población, algunos sectores sociales y políticos en México están preocupados porque el Gobierno puede aprovechar esta situación para aprobar una suspensión de las garantías individuales y los derechos humanos de la población.
Por si fuera poco, existen voces, incluso de científicos e investigadores que se preguntan si el inicio de esta epidemia tiene que ver con los trabajos en laboratorios militares de Estados Unidos.
Obama asumió el poder el 20 de febrero de este año. Es la primera vez que EE.UU. eligió a un Presidente afrodescendiente para dirigir los destinos del país. Los compañeros de ALER, nos ofrecen el siguiente informe de repaso y análisis de los primeros cien días de la Administración Obama y las principales urgencias que debe atender como la crisis financiera mundial y la reforma migratoria.
En el análisis participa Victoria Gass, encargada de Derechos y Desarrollo de organización sin ánimo de lucro WOLA, la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericano
La CIA usó técnicas abusivas basándose en informaciones erróneas. El ideólogo confeso del 11-S sufrió 183 simulaciones de ahogo durante el interrogatorio. Obama prohíbe técnicas que Bush ni siquiera consideraba tortura.
Entidades como Amnistía Internacional llevan años denunciando prácticas de tortura como el ’‘waterboarding’. Una técnica, que ahora, ha sido calificada por la administración del nuevo presidente estadounidense, Barak Obama, como una “tortura ilegal” y que ha sido prohibida, mientras que para Bush esta práctica no se consideraba siquiera “tortura”.
El Comité de Inteligencia del Senado estudia los demás programas de interrogatorio utilizados bajo el auspicio del anterior Gobierno, como el aislamiento en espacios reducidos o golpes contra la pared, que permitiótorturas sistemáticas en el centro de detención de Guantánamo, según diversas ONG.
Ahogos simulados
Un memorando del 30 de mayo 2005 del Departamento de Justicia, en el que se recoge una investigación llevada a cabo por el inspector general de la CIA en 2002, asegura que los ahogos simulados fueron empleados en 183 ocasiones contra Mohammed Zubaydah 2003 antes de confesarse como el ideólogo de los atentados.
“Clamó por su vida”, relató el antiguo oficial, “pero no dio nueva información, ya no tenía más información que dar”
Los oficiales de la CIA siguieron utilizaron técnicas de interrogatorio abusivas contra Zubaydah basándose en informaciones erróneas acerca de su importancia en la organización islamista y pese a que los agentes no esperaban obtener nuevas informaciones, según antiguos miembros de los servicios de inteligencia consultados por el diario ‘The New York Times’.
Una de las fuentes explicó que el detenido proporcionó información valiosa con métodos mucho más suaves y declaró que la presión no sirvió más que para causar dolor al reo y angustia a los agentes de seguridad. “Clamó por su vida”, relató el antiguo oficial, “pero no dio nueva información, ya no tenía más información que dar”.
Una nota al pie en uno de los documentos de la CIA aseguraba que el trato dado podía haber sido “innecesario”. “Aunque el equipo de los interrogatorios creía que Zubaydah estaba colaborando, miembros de las oficinas de la CIA aún creían que ocultaba información”, indicaba esta nota.
Declaraciones bajo coacción
Un antiguo oficial de los servicios de inteligencia estadounidenses, John Kiriakou, había asegurado en una entrevista a la cadena ABC que Zubaydah confesó tan sólo 35 segundos después de que se le hubiese sumergido bajo el agua.
Desde abril de 2003, el Gobierno estadounidense autorizó el uso de “técnicas de interrogatorio” y la posibilidad de aplicar “técnicas concretas en cada caso” para obtener pruebas. Las pruebas obtenidas mediante coacción presentadas ante los tribunales han sido admitidas y no existe obligación de hacer público el medio por el cual se obtuvieron.
La Administración Bush defendía la necesidad de utilizar estas técnicas para poder obtener información necesaria con el fin de acometer su proclamada “guerra contra el terror”.
El gobierno estadounidense puso como condición para liberar a un preso de Guantánamo que negara que fue torturado
Abogados del gobierno de Estados Unidos intentaron que Binyam Mohamed, un residente británico que estuvo preso en el centro de detención de Guantánamo, Cuba, durante casi siete años, firmara un acuerdo en el que asegurara que jamás había sido torturado y que se comprometiera a no hablar con los medios de comunicación, como condición para ser liberado según documentos presentados ante la Suprema Corte de Justicia británica.
Los textos, relacionados a un fallo que emitieron los jueces británicos en octubre pasado, revelaron que el ejército estadunidense quería que Mohamed aceptara no demandar a Estados Unidos ni a sus aliados. También pretendía que cualquier derecho a indemnización fuera asignado al gobierno estadunidense.
Sin embargo, los abogados de Mohamed rechazaron el acuerdo antes de que el hombre de 31 años fuera liberado hace un mes sin condiciones y sin cargos, tras un acuerdo entre Estados Unidos y Gran Bretaña.
Los hechos revelados hoy reflejan el modo en que el gobierno estadunidense intentó cubrir la verdad sobre la tortura de Binyam Mohamed, declaró Clive Stafford-Smith, abogado de Mohamed y director del grupo de derechos humanos Reprieve.
Mohamed, quien tenía calidad de refugiado en Gran Bretaña desde 1994, viajó a Pakistán para someterse a un tratamiento contra adicciones, pero fue detenido como sospechoso de terrorismo en 2002. Fue torturado en Marruecos y Afganistán, hasta que, bajo tortura, admitió las acusaciones y posteriormente fue trasladado a Guantánamo en 2004.
Por otro lado, abogados defensores de varios detenidos en Guantánamo presentaron dos demandas contra el gobierno de Estados Unidos por el trato que reciben los reclusos y por las nuevas reglas dictadas este mes por el gobierno de Barack Obama en las que justificó que el Estado mantenga detenidos a los sospechosos de terrorismo.
A todo esto, el presunto agente de Al Qaeda, Alí Marri, quien es el último combatiente enemigo detenido en Estados Unidos, se declaró inocente en una corte federal en Peoria, Illinois, de los cargos de conspiración para el apoyo al terrorismo.
El juez de distrito, Michael Mihm, fijó para el 26 de marzo el comienzo del juicio contra Marri, y afirmó que podría durar hasta fin de año.
Hay que repetirlo: la crisis aún no ha tocado fondo. Y las próximas noticias van a ser peores. Las Bolsas siguen desplomándose. Los planes de rescate fracasan uno tras otro. No impiden que las principales economías del mundo -Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, España- entren en recesión. Grandes o pequeños, los bancos se hallan en situación objetiva de quiebra. Si no se nacionaliza la banca urgentemente y en bloque, el sistema financiero occidental podría perecer.
Lo más grave es que esta nueva fase de la crisis arrastrará a algún país en su caída. Por ejemplo: Irlanda, inmersa en una grave recesión, con un sector bancario muy vapuleado y un déficit público que podría elevarse hasta el 11% del PIB. Otros países (Letonia, Estonia, Ucrania, Pakistán) podrían declararse en quiebra.
El huracán económico se ha llevado por delante una cuarta parte de la riqueza mundial. Y está provocando, en casi todo el planeta, el cierre de fábricas, la explosión del desempleo, una escalada proteccionista y la radicalización de las protestas sociales.
Causa de pobreza, de angustia y de exclusión, la lepra del desempleo se extiende. En Estados Unidos, la recesión ha destruido 3,6 millones de puestos de trabajo, a un ritmo nunca visto. La mitad durante los últimos tres meses. El total de parados ya asciende a 11,6 millones. Y firmas gigantes como Microsoft, Boeing, Caterpilar, Kodak, Pfizer, Macy’s, Starbucks, Home Depot, SprintNextel o Ford Motor planean desprenderse de 250.000 asalariados en 2009. La confianza de los consumidores se ha desplomado. Leer el resto de esta entrada »
Este pasado fin de semana, pude contrastar que algunos de mis amigos / as creen que en este país hay libertad de expresión, en los medios convencionales información. Y llevan algo de verdad en lo que el dicen, tienen la libertad de contar, lo que los dueños de esos medios quieren que sepamos, no más.
Por eso, tengo una pregunta para usted
Quiero contaros algo importante, que muchos/ as creéis saber.
Hoy quiero destacar, la importancia de las redes de radios comunitarias del mundo, y ahí van algunos ejemplos, uno ellos es de los últimos días.
Mientras los medios de comunicación de masas, esos que informan, desinformando diariamente. Hasta que llegan a convencernos, que la mentira es la verdad.
Los medios de información comunitarios, hacemos nuestros deberes.
El pasado día 17 nuestra compañera, de la red Pacifica en EEUU, Amy Goodman, denunciaba en un magnifico trabajo de investigación, de ella y su equipo, lo que la aseguradora AIG, hacia una vez más, con el dinero del rescate financiero en EEUU, donde esta denuncia provocó las consiguientes reacciones de la ciudadanía, y hasta la del propio gobierno. Este programa que se hace a diario en el barrio de Chinatown en Nueva York, y cuenta con una audiencia de 20 millones de personas dentro del país, a través de la red de emisoras comunitarias. De esta forma ejerce una presión, para que los grandes medios informen, auque ya sabemos como los hacen, pero vale la pena que informen aunque sólo sea en parte. Y donde en todo esto también participa la red española, (REMC) Red Estatal de Medios Comunitarios.
¿Por que cuento todo esto?. Es fácil de deducir, es para que veáis la importancia que tienen las radios comunitarias en este caso. Como todos los proyectos de comunicación de cualquier otra índole, donde se hacen desde el pueblo, para el pueblo. Ya que las mismas son proyectos de la ciudadanía, fuera de los intereses socio económicos y de lucro, y fuera del control por parte de los políticos. Para que esos poderes, no hagan la información, sino que sea la simple verdad y los protagonistas quien nos la cuenten.
Ejemplo:
¿Quién sabe más del sufrimiento de un parado/ a y su familia? ni los políticos, ni poderes económicos, ni los medios de información, quien más saben de todo ello es el parado/ a y su familia, dejemos que sean ellos quien nos den la noticia.
Amy Goodman, fue la única fuente de información en todos los EEUU, que denuncio la gran mentira de la invasión Irak, y donde se enfrento directamente al gobierno, y a los grandes medios de información de esos momentos. Todo esto nació, ya que la querían silenciar. Nació como digo, con donativos y voluntariado de los ciudadanos, y una antigua estación de bomberos que sirven de estudios, para poder emitir su programa, que hoy sea convertido en el referente en su país, y en otros tantos. Y donde sin pretender este objetivo es el programa de más audiencia en la hora que dura, incluso con competidores, con tantos medios económicos, con son la, ABC News y la CNN News. Quedan anulados por esta periodista, que ante todo es humanista, ya que no lograron someterla con dinero, ni con la cancelación de su programa en antena, ni incluso deteniéndola cuando cubría protestas. Esto demuestra que el periodismo comunitario, es el más cercano a la realidad y a la verdad, por ello más objetivo, ya que el protagonista final es el pueblo, y no, el medio de comunicación.
El referente en España, y también en países de habla hispana, es el informativo diario, Más Voces. Informativo de la Red Española de Radios Comunitarias. Y sirve el siguiente, y contrastado ejemplo.
La Red Más Voces en su informativo diario, lo hace con, y para las radios. Que sirven como fuente de información, y a su vez, para las radios como fuente de difusión.
Mientras en el genocidio de Gaza, periodísticamente hablando, se contaba por los grandes medios de comunicación desde el territorio israelí, lo que podían ver muy en la distancia, y donde el gobierno israelí, era el que informaba a los medios, “con la consiguiente manipulación demostrada”
La Red Más Voces
consiguió día a día, dar la información desde el territorio de Gaza. Con Alberto Arce, que a diario nos informaba jugándose la vida. Y en una de esa incursiones informativas, incluso dentro de las propias ambulancias de la media luna roja, donde sufrieron 13 disparos a la ambulancia en la que el iba, donde el salio ileso, pero sí hirieron al camillero de la misma. Hecho documental que sirvió, para que la Cruz Roja Internacional, denunciara desde, Paris, lo que se venia negando por parte del gobierno israelí. Que eran ni más ni menos, que los ataques a los equipos médicos de rescate.
Aunque todo quedo grabado en video, ningún medio español ni extranjero, tuvo la dignidad de emitir las imágenes, ni los archivos sonoros que el facilitaba. “Hablo de los medios de masas claro esta” por que como anteriormente comente, los únicos que transmitieron su voz, fueron las redes mundiales de radios comunitarias, donde la RED MÁS VOCES. Denunciaba el silencio de los grandes medios, y facilitaba los archivos sonoros, para las radios comunitarias, en habla hispana en el mundo.
La pregunta que tengo para usted, es: ¿Por qué en la ciudad de Granada, no tiene una radio comunitaria?
La utilización de dinero del rescate financiero—dinero aportado por los contribuyentes—para el pago de primas de AIG ha provocado, con razón, una virulenta reacción masiva contra la aseguradora y contra Wall Street. Pero también contra el Presidente Barack Obama y sus asesores económicos–el Secretario del Tesoro Timothy Geithner y Larry Summers. Con el rescate financiero, los ciudadanos estadounidenses pasaron a ser propietarios del 80 por ciento de AIG. La indignación se hizo notar tanto en el Partido Demócrata como en el Republicano. El Senador republicano por Iowa Charles Grassley dijo sobre los ejecutivos de AIG: “Lo primero que me haría sentir un poco mejor con ellos es que siguieran el modelo japonés, hicieran una profunda reverencia ante el pueblo estadounidense, se disculparan y luego optaran por una de estas dos alternativas: renunciar o suicidarse.” El Fiscal General de Nueva York Andrew Cuomo acaba de difundir detalles del pago de primas que dejan en evidencia la absurda afirmación de AIG de que se trata de “primas de retención” dirigidas a conservar a empleados clave: once de los ejecutivos que recibieron primas de un millón de dólares ya no trabajan para AIG.
Estos millonarios de AIG tendrían que devolver estas fortunas que no ganaron con su trabajo, y de hecho cabe la posibilidad de que el Congreso apruebe una ley impositiva exclusivamente para ellos, que grave sus primas en un 100 por ciento. Pero, para quienes han sido los más golpeados por la crisis económica, ¿servirá de algo toda esta indignación? ¿Llegará algo de los cientos de millones de dólares de los diversos paquetes de estímulo económico y rescates financieros al ciudadano común que simplemente intenta salir adelante? ¿O serán acaparados por las corporaciones consideradas “demasiado grandes como para ir a la quiebra”, dejando atrás a millones de personas que, por lo visto, son suficientemente pequeñas como para dejarlas quebrar?
Puede seguir leyendo el informe o bien oírlo aquí:
El sociólogo y científico social estadounidense Immanuel Wallerstein, principal teórico del análisis de sistema-mundo, ha realizado una serie de conferencias en Madrid y Barcelona bajo el título “Obama, el mundo y la construcción de otro mundo posible”.
Nuestro compañero Javier García estuvo presente en la conferencia realizada en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. Ante quinientas personas, Wallerstein analizó el papel de Estados Unidos y la figura del nuevo presidente Barack Obama en el contexto internacional.
Uno de los esfuerzos más monumentales y arrolladores, aunque sea pasado por alto frecuentemente, del gobierno de Bush por proyectar una dominación militar mundial y al hacerlo pervertir aún más las relaciones internacionales, es lo que su iniciador, John
Bolton, en su capacidad de Subsecretario de Estado para Control de Armas y Seguridad Internacional llamó en sus días Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación (PSI).
Lanzada oficialmente el 31 de mayo de 2003, la PSI fue la más amplia aplicación de la proyección internacional del poder por parte de EE.UU. en la era posterior a la Guerra Fría, implicando como lo hace, nada menos que la capacidad de realizar vigilancia naval, interdicción [interdicción marítima, es la negación de acceso a puertos específicos a naves mercantes para la importación/exportación de mercancías a un país determinado o a varios países, N. del T.] y eventualmente acción militar desenfrenada en todos los océanos del mundo. Leer el resto de esta entrada »
El nuevo Presidente de EE.UU., el Sr. Barack Hussein Obama, ha indicado que una de sus intenciones es pedir a sus aliados de la NATO que aumenten su contribución a la guerra del Afganistán. De ahí la urgencia de que la población española esté informada sobre el origen de aquel conflicto. Por desgracia, la gran mayoría de los medios de información españoles han dado una versión sesgada de lo ocurrido en aquel país. Leer el resto de esta entrada »
El 13 de enero, George W. Bush presentó “medallas presidenciales de la libertad,” supuestamente el más alto reconocimiento de EE.UU. para la devoción a la libertad y la paz. Entre los galardonados estaba Tony Blair, quien, con Bush, es responsable por la destrucción física, social y cultural de toda una nación; John Howard, y ex primer ministro de Australia y vasallo menor de EE.UU. quien dirigió el gobierno más abiertamente racista en la era moderna de su país; y Álvaro Uribe, presidente de Colombia, cuyo gobierno según el estudio más reciente de ese Estado asesino, es “responsable por más de un 90% de todos los casos de tortura.” Leer el resto de esta entrada »
Los bombardeos israelíes sobre Gaza ya han matado a más de 300 personas, decenas de ellas civiles, y han dejado más de 1500 heridos. Los últimos ataques han tenido como blancos principales la Universidad Islámica y el Ministerio del Interior. Según fuentes hospitalarias entre los últimos muertos hay alrededor de diez niños.
Desde que el sábado comenzaran lo que Israel ha denominado como “Operación Plomo Sólido” los bombardeos no han cesado. En la noche de este domingo, aviones de guerra israelíes han atacado por primera vez un edificio gubernamental en Gaza al bombardear la sede del Ministerio del Interior de la franja, controlada por Hamás. Israel ha atacado también la Universidad Islámica, principal centro de estudios superiores de Gaza y un elemento simbólico del poder de Hamas en la Franja.
La situación en Gaza es caótica, hospitales sin medicamentos ni luz, con cadáveres en los pasillos porque no hay sitio en la morgue.
Israel justifica la masacre alegando que se producen ataques con cohetes caseros desde Gaza hacia territorio israelí. Pero organizaciones humanitarias y sociales internacionales opinan que esta excusa se queda corta cuando se comprueba el bloqueo que sufre el millón y medio de habitantes de Gaza por parte de Israel. La situación de desesperación provoca que sectores más radicales lancen estos cohetes de fabricación casera, lo que otorga al gobierno israelí la excusa perfecta para continuar con su política de aniquilamiento. Aseguran que la autodefensa palestina ha causado dos muertos israelíes desde el sábado, pero que los bombardeos indiscriminados israelíes han asesinado a más de 300 personas, con lo que consideran desproporcionada la violencia asesina de Israel hacia la población palestina.
Ante este ataque de Israel, en diferentes lugares del mundo han comenzado las manifestaciones de protesta. Contrasta la debilidad de la respuesta política internacional: la Unión Europea ha pedido contención a las partes, a pesar de que los más de 300 muertes son palestinos; Estados Unidos, como se esperaba, se posiciona del lado israelí al señalar que Hamás debe poner fin a los ataques contra Israel, pero ni una sola palabra de condena por el ataque israelí. Por su parte, la Liga Árabe ha pedido la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
Políticas anestésicas para l@s desemplead@s de la crisis en Andalucía
“Bush se negó a financiar hace unos meses un plan sanitario para 9 millones de niños pobres porque costaba 4.000 millones de dólares. Le pareció un gasto inútil. Ahora para salvar a los rufianes de Wall Street nada le parece suficiente. Financia con 700.000 millones de dólares el salvamento de la banca”. (Ignaci RAMONET)
Los datos de cómo han afectado la crisis al empleo, son todavía parciales, pues la cosa no va a parar aquí. Pero son ya suficientemente significativos: en agosto de 2007 teníamos en Andalucía menos de un 12% de paro, y vamos a acabar 2008 con más del 20%. Hoy tenemos 708.000 parados/as (según el Paro Registrado de noviembre, que siempre es algo menor que la cifra de la EPA). La afiliados a la Seguridad Social se ha reducido en Andalucía en -141.759 trabajadores/as. Los expertos dicen que España acabará el 2009 con más de 4 millones de parados/as, lo que significa que Andalucía va a llegar o incluso superar el millón de parados y paradas a finales de 2009.
Además, en un solo año, el 2008, se han quedado sin autoempleo 80.000 autónomos en Andalucía. Y el IPIAN ha bajado un 13’4%, el PIB está ya en un -0’2%, la inflación interanual es del 3’4%, el incremento de las empresas se ha reducido en un -25’9%, las viviendas en un -36’59%, la matriculación de coches en un -54’9%, y el impago de las deudas con entidades bancarias se ha disparado en un *480%. Leer el resto de esta entrada »
En 1904, el escritor y humorista estadounidense O. Henry, publicaba su obra Cabbages and Kings, en la que acuñaba por primera vez el término “república bananera” (Banana Republic). Lo hizo para referirse a Honduras, ya que en aquella época hablar de república era como decir dictadura. ¿Se basaría Henry en la figura y obra del magnate bananero Sam Zemurray, que por esos años desembarcaba en dicho país para sembrar los bananos que darían vida a la Cuyamel Fruit Company?
Años antes de la inspiración divina de Henry, ya habían nacido la United Fruit Company y también Castle & Cook. Luego vendría la Dole, la Standard y otras. Entre todas transformaron países enteros en latifundios donde sembraban plátanos y otras frutas exóticas demandadas por el público norteamericano. Se arrasó con la tierra, con las formas de vida, con las personas, y se configuraron los países en nombre de la agroexportación y de ese progreso insípido, inodoro e incoloro. Carreteras, puertos, caminos, leyes, monedas, comercios, subvenciones, embalses, títeres, ferrocarril, y represión, guerras y golpes de estado cuando hicieron falta. Toda la idiosincrasia de los pueblos prostituida en nombre del banano globalizador.
Fue precisamente en esas fincas donde se utilizaría en los años 70 el dibromo cloropropano (DBCP). Un producto químico peligroso que dejó a miles de personas enfermas y contaminó por años el medio ambiente. Su triste historia ha sido recabada por quién escribe estas palabras, en el libro El parque de las hamacas. El ensayo empieza con el prólogo del embajador nicaragüense en España, Augusto Zamora, que refleja la crudeza en la época de máximo esplendor del “republicanismo bananero”. Finaliza con un epílogo compuesto por una noticia fechada en noviembre de 2007, que anuncia la primera victoria judicial en Estados Unidos para nicaragüenses afectados. En medio los detalles, vicisitudes, alegrías y tristezas de un producto y de una época. Pero es sumamente curioso que, justo un siglo después de que Henry acuñara el inmortal término, afectados por el DBCP introdujeran una demanda en Estados Unidos que ganarían tres años después. La diferencia entre el prólogo y el epílogo es evidente. Cada uno representa una época y algo está cambiando ¿no creen?
Vistos los acontecimientos de los últimos años, sí, posiblemente algo esté cambiando. Estas empresas perdieron poder efectivo sobre los países y a la vez éstos, poco a poco, renunciaron a ser el patio trasero de nadie. Aún así, también es muy cierto que si Henry pudiera resucitar y sentarse en su escritorio a la luz del candil, podría crear nuevas repúblicas para sus cuentos: “Las repúblicas sojeras”, “Las repúblicas independientes de los agrocombustibles”, “las repúblicas de la palma”, “las repúblicas eucalípticas”, “las repúblicas algodoneras” e incluso “la federación internacional de repúblicas modificadas genéticamente”. Tendría que limar la influencia de las agroexportadoras, otorgándola a terratenientes sin fronteras. También a monarcas y aristócratas horteras. Debería incorporar en sus historietas a la OMC, al FMI, mezclar bananos con tratados de libre comercio, ajustes y reajustes. Substituir dictaduras militares por democracias virtuales. En pocas palabras, le correspondería actualizarse.
Sin embargo, en lo que no debería hacer esfuerzo alguno (porque apenas ha cambiado en un siglo), es en comprender el papel de la tierra, del explotador y del humano del campo. Aún así, Henry difícilmente podría imaginar el actual exterminio planetario del agricultor tradicional. Menos un modelo que fuera globalmente más cruel y devastador que su “republicanismo bananero”, que permite especular con alimentos y que ha provocado 100 millones más de hambrientos. No podría comprender la velocidad con la que avanza la frontera agrícola, ni la impunidad reinante, ni la anuencia de la clase política. Casi que hubiera preferido no haberse levantado de su dulce morada, ahí dentro, calentito.
Vicent Boix es escritor, autor de El parque de las hamacas. Este artículo ha sido publicado en el Suplemento “Ecológica” del diario mexicano La Jornada.
La llamada “Operación Milagro” es la mayor iniciativa de solidaridad médica de la Historia. A través de este programa, personas de bajos recursos de países del Tercer Mundo son operadas de manera gratuita de enfermedades de la visión, como cataratas, glaucoma, estrabismo y otras (1). Entre 2004 y octubre de 2008 han sido operadas 1.314.000 personas de 33 países de América Latina, África y Asia, y para 2014 el objetivo del programa es llegar a la cifra de 6 millones de personas operadas.
Razones para el silencio informativo
De esta gigantesca iniciativa solidaria, sin embargo, no ha informado casi ningún gran medio de prensa, radio o televisión internacional. ¿Por qué? La explicación es sencilla: la Operación Milagro no está financiada por ningún país del Primer Mundo, no está respaldada por fondos del Banco Mundial, ni cuenta con el auspicio de ninguna empresa o fundación privada. Quienes la llevan adelante son dos gobiernos de países del Sur, que aportan a las personas beneficiarias, sin cobro alguno, toda su infraestructura de salud pública, miles de médicos, todos los medicamentos necesarios e incluso el traslado en avión a los hospitales de ambos países.
El nombre de las dos naciones que organizan y financian la Operación Milagro explica, al momento, por qué los grandes medios han decidido silenciarla: son Cuba y Venezuela (2).
Marketing solidario
Lo paradójico es que, mientras hacen desaparecer de la agenda informativa el mayor proyecto de solidaridad médica jamás conocido, los medios reservan espacios cada día mayores, a proyectos humanitarios de mínimo impacto que son financiados por clínicas oftalmológicas o distribuidores de productos ópticos (3). Estas iniciativas, que apenas benefician a unos centenares de personas en países del Sur, están integradas en la llamada “responsabilidad social corporativa” de dichas empresas, que es desarrollada desde sus departamentos de marketing. Muchas de estas compañías, claro está, son destacados clientes publicitarios de los medios de comunicación.
Informe de Oxfam también censurado
Un estudio de la organización internacional Oxfam denunciaba que las patentes de la empresas farmacéuticas impiden el acceso a coste adsequible a los medicamentos para el tratamiento de enfermedades de la vista, siendo ésta la causa de la ceguera de más de 30 millones de personas en el mundo (4). Este informe, que aboga por los medicamentos genéricos y por tanto atenta contra los intereses de las compañías farmacéuticas, potenciales clientes publicitarios de los medios, tampoco tuvo el eco informativo acorde a su importancia.
Escasas deserciones de médicos cubanos
Algunos medios, no obstante, sí han informado sobre la Operación Milagro. Pero no para narrar la experiencia de alguna de las miles de personas, marginadas y olvidadas durante años, que han recuperado su visión gracias a la solidaridad de Cuba y Venezuela. Lo único que han recogido como hecho noticiable es el abandono del programa de unos pocos médicos cubanos, que han decidido multiplicar su salario ejerciendo en clínicas privadas de América Latina o Estados Unidos (5). Hay que recordar que existe todo un sistema de captación de médicos cubanos dirigido desde organizaciones de Miami y desde los consulados y embajadas de EEUU. Un sistema que ha resultado ser un completo fracaso si atendemos a las exigüas cifras de médicos captados. Cuba tiene cerca de 42.000 cooperantes en 110 países del mundo, de los cuales el 75% son personal de salud. La página web “Barrio afuera” (6), creada en Miami para la captación con dinero de médicos cooperantes cubanos, habla de un escaso “centenar de profesionales cubanos (que) han llegado a los Estados Unidos procedente de terceros paises”. A pesar de ello, diarios de gran tirada dedican reportajes completos a los poquísimos casos particulares de médicos que han desertado.
Protestas de la élite médica
Los medios también convierten en noticia las protestas de los colegios y asociaciones médicas de los países beneficiados por la Operación Milagro (7). Esta élite profesional y empresarial presiona a sus gobiernos contra estos programas solidarios, ya que la gratuidad del servicio oftalmológico cubano hace peligrar sus intereses económicos.
Proyecto subversivo
La Operación Milagro es un gran desafío para las élites latinoamericanas y para los grandes medios de comunicación del mundo. Es la demostración de que la ideología de la solidaridad puede vencer a la ideología del individualismo y del dinero. Y que la solidaridad no es compatible con los intereses empresariales ni las grandes fortunas. Es un proyecto profundamente subversivo. Por ello, las grandes empresas que controlan el flujo de información en el mundo han decidido censurar una de las más importantes y esperanzadoras noticias de este comienzo de siglo XXI: la Operación Milagro.
Datos totales de pacientes operados desde el 2004 hasta el 28 de octubre de 2008
JERUSALÉN, (IPS) – El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, viajará a Moscú la semana próxima para participar de conversaciones sobre el programa nuclear de Irán, en momentos en que Estados Unidos se muestra poco entusiasta sobre un eventual ataque israelí contra instalaciones atómicas iraníes.
Desde la última visita del presidente estadounidense George W. Bush a Israel en mayo, con motivo del 60 aniversario del Estado judío, han habido informes de que Washington se aferra a su política de sanciones a Teherán y que, por ahora, Israel no tiene luz verde para atacar territorio iraní.
Informes periodísticos de hace unos dos meses indican que Estados Unidos habría rechazado un pedido de armas por parte de Israel que hubiera incrementado su capacidad para lanzar un ataque contra instalaciones nucleares iraníes.
El mes pasado, el periódico israelí Haaretz informó que el paquete de ayuda en materia de seguridad incluía “un gran número de bombas destructoras de búnkers, permiso para usar un corredor aéreo a Irán, un sistema tecnológico avanzado y aviones de recarga de combustible”.
El periódico británico The Guardian citó a funcionarios europeos señalando que Estados Unidos había rechazado a comienzos de este mes un pedido de autorización de parte de Israel para atacar sitios atómicos de Irán.
El informe citó “altas fuentes diplomáticas europeas”, señalando que “Israel dio serios indicios esta primavera (boreal) de querer lanzar un ataque militar contra los sitios nucleares de Irán, pero el presidente George W. Bush le dijo que no lo apoyaría y no iba a revisar su posición el resto de su presidencia”.
La decisión de Washington, señaló el informe, se basó en el temor de que Israel no sería capaz de dañar lo suficiente las instalaciones atómicas iraníes, que están bien diseminadas y protegidas, y de que una eventual represalia de Teherán “probablemente incluiría una ola de ataques contra militares y otro personal estadounidense en Iraq y Afganistán, así como contra los barcos en el Golfo Pérsico”.
Tanto Estados Unidos como Israel creen que el objetivo del programa iraní es fabricar armas atómicas, pero Teherán asegura que tiene puramente fines pacíficos, como la generación de energía. Cuando son consultados sobre su política hacia Irán, los líderes israelíes por lo general responden que todas las opciones están sobre la mesa, en clara referencia a la militar.
Pero, sin consentimiento de Estados Unidos, es poco probable que Israel lance un ataque, señaló el analista Ephraim Kam, vicepresidente del Instituto para Estudios de Seguridad Nacional, con sede en Tel Aviv. Sin embargo, el gobierno estadounidense debe ofrecerle una alternativa al israelí.
“Algunos han mencionado la posibilidad de un tratado de defensa” estadounidense-israelí, dijo a IPS.
“Necesitamos una clara declaración de que cualquier ofensiva contra Israel será considerado un ataque contra Estados Unidos, que Washington responderá con armas nucleares contra Irán. Éste sería un importante disuasivo”, afirmó.
Ha habido mucha especulación sobre en qué punto Irán se convierte en un estado con capacidad nuclear. A comienzos de esta semana, David Kay, a cargo del equipo estadounidense que buscó armas de destrucción masiva en Iraq, dijo que Teherán estaba a entre dos y cinco años para obtener la capacidad de fabricar una bomba atómica.
Según Kam, quien fue coronel en la división de Investigación de la Inteligencia Militar de Israel, el criterio exacto para determinar si Irán es un estado nuclear “se mueve todo el tiempo”. Esto se debe a una combinación de “falta de información de inteligencia, y a que quizás el calendario iraní está cambiando porque afrontan muchas dificultades técnicas”.
Pero para un eventual ataque israelí hay otras consideraciones además del punto exacto en el que Irán se convierte en un estado nuclear, como si Teherán recibirá un sistema de defensa aérea que solicitó a Rusia. “Esto haría mucho más difícil y costoso atacar los sitios” nucleares, dijo Kam.
El experto no descarta la posibilidad de que Israel finalmente deba aceptar convivir con un Irán nuclear. Si eso sucede, “estaremos viviendo bajo una amenaza más grave, pero ¿usará la bomba Irán contra Israel? Lógicamente, no lo hará”.
Israel posee una gran capacidad de respuesta. Millones de iraníes, dijo Kam, morirían en un contraataque israelí. “Ni siquiera un régimen fundamentalista como el de Irán” perdería vista este potencial, señaló.
No obstante, no hay garantías. “Mi preocupación es que no tenemos ningún diálogo con Irán. Cuando se tiene a dos actores nucleares que no se hablan entre sí, puede haber errores de cálculos. Ésta es una receta para el deterioro, para la escalada sin control”, alertó.
La actual crisis no ha sido causada, como repiten los medios, por la falta de control de los mercados financieros, ni por la irresponsabilidad de algunas entidades financieras a la hora de conceder hipotecas. Evidentemente, la actual crisis financiera ha ocurrido porque la burbuja hipotecaria ha estallado. Pero la crisis financiera es sólo la consecuencia, y no la causa, de la crisis de la “economía real”. Es fácil darse cuenta de que algo anda mal en la economía real cuando el capital financiero afluye en masa al mercado hipotecario (y a la especulación con el petróleo y los alimentos). Mientras la economía real se mantuvo en expansión, durante parte de los 80 y los 90, el sector financiero iba todavía mejor. Esta expansión tuvo lugar gracias al desarrollo de la informática y las telecomunicaciones. Era el fin de la vieja economía cíclica, decían los gurús de la “nueva economía”… El capital, eufórico, inundaba la bolsa. La desproporcionada sobrevaloración de las empresas tecnológicas en la bolsa era evidente, y la burbuja de las “puntocom” estalló en 2001. Pero lo fundamental es que la rentabilidad del capital, el grado de acumulación, centralización y concentración del capital y el crecimiento económico propiciados por las nuevas tecnologías informáticas se habían agotado.
Entonces la FED bajó drásticamente los tipos de interés, propiciando el negocio de las hipotecas, negocio que se ha realizado con la posterior subida de los tipos de interés, hasta donde ha sido posible. Greenspan le había ofrecido al capital una salida de emergencia, y el capital se desplazó en masa al mercado hipotecario. Con ello la economía ha vivido una especie de prórroga. Pero muchos asalariados no han podido seguir pagando sus hipotecas. Sin embargo, si la economía real estuviera en plena expansión, no habría habido esta morosidad; para empezar porque no habría habido burbuja hipotecaria…
Neokeynesianismo.
Parece que junto con la peor crisis desde la del 29 regresan también las políticas keynesianas de salida de la crisis. Tras el neoliberalismo, el neokeynesianismo: otra vez. ¿Cuál será la siguiente “novedad”? Pero las políticas keynesianas ya fueron puestas en práctica desde los 30, y, sin embargo, no se pudo evitar con ellas que el capitalismo cayera de nuevo en una depresión a finales de los 60, depresión que duró hasta mediados de los 80. De hecho, por restringirnos a EEUU, mediante dichas políticas no se logró una salida de la crisis en los años 30, sino sólo un paliativo momentáneo (se logró paliar los efectos sociales de la crisis, pero por poco tiempo, hasta la nueva recaída del 37, cuando el paro se situó en el 20% en EEUU). Por otro lado, durante los 90 las principales economías capitalistas, sobre todo EEUU, mantuvieron un período de crecimiento al tiempo que se desmantelaban las políticas keynesianas. Este crecimiento fue posible gracias al desarrollo de la informática y las telecomunicaciones (la caída del llamado “socialismo real” supuso también un evidente espaldarazo para el capital).
Parece probable que Obama gane las próximas elecciones. También parece que podría dar un cierto giro keynesiano a la economía estadounidense. Su plan podría consistir en una regulación de los mercados financieros, bajadas de los tipos de interés (con la consecuente bajada del dólar), redistribución del ingreso (aumento de los salarios, impuestos más progresivos) y un aumento de las inversiones públicas en sanidad, educación, infraestructuras y, en especial, en el sector de las energías alternativas. La pregunta es en qué medida podrían adoptarse estas políticas. Pensamos que en escasa medida. En primer lugar porque el actual plan de rescate de los bancos va a comprometer notablemente el gasto público futuro. En segundo lugar, porque las medidas keynesianas son contraproducentes si se aplican en un solo país (teniendo en cuenta el actual nivel de movilidad internacional del capital): haría falta un consenso mundial al respecto, y las políticas neoliberales de la UE van en sentido contrario. Parece, más bien, que Obama adoptará un plan keynesiano moderado (aunque no tan moderado como el de Zapatero…).
Las medidas keynesianas pueden ser bien recibidas, en principio, por la clase asalariada, pero no por los capitalistas, y mucho menos por los capitalistas financieros y los rentistas. Para el capital, las medidas para paliar la crisis son claras, y están destinadas a recuperar la tasa de beneficio: despidos y consecuente bajada de salarios (en este sentido van las peticiones del BCE y el Banco de España, por ejemplo, y, por supuesto, de las asociaciones patronales y los gobiernos y partidos más liberales: abaratamiento del despido, moderación salarial, flexibilidad laboral,…). Pero las políticas keynesianas van en sentido contrario. El fin de estas políticas no es la salida de la crisis, sino la gestión de sus consecuencias sociales: se trata de aplacar a la clase asalariada. Las políticas keynesianas sólo pueden servir para atenuar momentáneamente los efectos de la crisis sobre la clase asalariada, con el fin de mantenerla bajo control y evitar que ponga en peligro al sistema capitalista. Pero sus efectos duran poco tiempo, pues, al frenar la caída del empleo y de los salarios, dichas políticas no sirven para salir de la crisis, sino para agravarla. En cuanto al plan energético anunciado por Obama, podría tener los efectos deseados a largo plazo, y generar, a corto plazo, una nueva burbuja en la bolsa. Pero dicho plan difícilmente podría dar resultado a medio plazo.
Por otro lado, como decimos, la UE continuará profundizando en la senda neoliberal (más rápida y profundamente aun con los actuales gobiernos neoliberales y neofascistas de Merkel, Sarkozy y Berlusconi). Esto significa continuar con la privatización de los servicios públicos, con la flexibilización del mercado laboral, etc. Mientras en EEUU la economía no se puede liberalizar más, y parece avecinarse un cierto giro keynesiano, en la UE puede continuar siendo desmantelado lo que queda del Estado de bienestar, si la clase asalariada lo permite.
Nuevas guerras.
La política del capital para salir de la crisis es clara y puede resumirse en el aumento de la tasa de explotación mediante la bajada de los salarios, el aumento de la jornada laboral y la intensificación del trabajo (aumento de la tasa de explotación que es facilitado por el aumento del desempleo, como consecuencia inmediata de la crisis). El plan económico de McCain incluye, por ejemplo, una reducción general de los impuestos. Está demostrado (por Anwar Shaikh, en “Measuring the Wealth of Nations”) que la clase asalariada estadounidense aporta al Estado más de lo que recibe de él. Una bajada de los impuestos facilitaría, entonces, una bajada proporcional de los salarios. Pero los republicanos reivindican además, y de forma explícita, una vieja y eficaz receta para salir de la crisis: la guerra.
En contra del keynesianismo, nos inclinamos a pensar que la recuperación iniciada a finales de los 30 fue propiciada por la guerra, que el período de auge posterior a la guerra se debió, inmediatamente, a la reconstrucción y al poder conquistado por los vencedores, y que la larga recuperación que duró desde los inicios de la guerra hasta finales de los 60 (los llamados “30 gloriosos”), se debió a las nuevas técnicas desarrolladas gracias al gasto bélico, que propiciaron un aumento de la productividad del trabajo y de la productividad del capital. Las políticas keynesianas se pudieron mantener y desarrollar en Europa precisamente durante la fase de auge económico, de 1940 a 1970, y gracias a ella. El sentido de dichas políticas era claro: competir en cuanto a bienestar social con la URSS. Tampoco es casualidad que las políticas neoliberales pudieran imponerse cuando el bloque socialista ya estaba muy desprestigiado debido a las intervenciones soviéticas en Hungría y Checoslovaquia, y a la política de los partidos comunistas y sus sindicatos en Europa, sobre todo a partir del 68.
Si McCain ganara, no deberíamos dudar de una invasión de Irán y un aumento de las tensiones con Rusia, Venezuela y Bolivia, y China. Una escalada bélica conllevaría un mayor gasto militar que estimularía el complejo militar industrial; el segundo objetivo es, evidentemente, derrotar a los competidores por el control de recursos, mercados y mano de obra (y el mantenimiento del dólar como moneda mundial). Pero un último efecto del aumento del gasto militar, quizás el más importante y esperado, es el desarrollo de tecnologías que permitan un nuevo despegue de la rentabilidad del capital. En realidad, esta es la única forma de lograr una salida duradera de la crisis. Pero lo más probable es que Obama gane las próximas elecciones, y los planes republicanos deban esperar un tiempo. Esto no quiere decir que los demócratas no estén dispuestos a optar por una escalada bélica si no consiguen levantar la economía por otros medios. No estamos contraponiendo un Obama pacifista a un McCain belicista. El simpático Obama también ha dicho, en su debate televisivo con McCain: “No me temblará la mano a la hora de usar la fuerza militar”. Conclusión. La actual crisis marca un punto de inflexión en la economía mundial, con el paso a una nueva fase de depresión económica. El previsible gobierno demócrata en EEUU también puede marcar un cierto giro político, quizás a nivel mundial, aunque en principio limitado a EEUU. Sólo si las cosas se pusieran muy feas podríamos ver el mismo giro en Europa. Pero el giro ideológico puede ser más brusco, y probablemente vamos a tener a los gurús neokeynesianos, como Joseph Stiglitz o Paul Krugman (o el más cercano Vicenç Navarro), hasta en la sopa.Sin duda alguna es absolutamente necesario defender lo que queda del “Estado de bienestar” keynesiano en Europa. Pero no porque con ello se vaya a lograr salir de la crisis y construir un “capitalismo más justo”, sino porque con ello la crisis se profundizaría, con lo que el propio “Estado de bienestar” podría ponerse también en crisis. Entonces sólo quedarán dos opciones: socialismo o guerra. El tiempo que no empleemos en recuperar el programa socialista para la clase obrera será tiempo que la burguesía empleará en armarse para la guerra, y en poner al día el programa fascista.
Una ONG demanda a Bush y a Cheney por espiar ilegalmente a millones de ciudadanos estadounidenses
Electronic Frontier Foundation (EFF) acusa al presidente de Estados Unidos, al vicepresidente y a otros miembros del Gobierno de espiar el correo electrónico y las conversaciones telefónicas de millones de ciudadanos norteamericanos.
La organización no gubernamental Electronic Frontier Foundation (EFF) inició la pasada semana una acción legal contra la Agencia de Seguridad Nacional (ASN) y contra otras agencias gubernamentales en representación de de los consumidores de la compañía telefónica AT&T, que denunciaron un espionaje ilegal y anticonstitucional de sus comunicaciones. Además, intentan terminar con la inmunidad de las compañías de telecomunicaciones por las acciones de las agencias gubernamentales.
La ONG ya había iniciado una acción judicial contra AT&T en 2006, a la que acusaba de permitir a los agentes de la Agencia de Seguridad Nacional el acceso a las comunicaciones de sus clientes. “Nuestro objetivo con esta nueva denuncia contra el Gobierno, como la que se dirigía contra AT&T, es desmantelar este programa de vigilancia lo antes posible”, explicó Kevin Bankston, principal abogado de la organización.
El director para América Latina de la organización Human Right Watch, José Miguel Vivanco, y el subdirector, Daniel Wilkinson, abandonaron Venezuela este jueves por la noche, luego de que fueran expulsados tras la presentación este jueves en Caracas del informe “Una década de Chávez. Intolerancia política y oportunidades perdidas para el progreso de los derechos humanos en Venezuela”, en el que se afirma que los “importantes logros” de la Consititución de 1999 se convirtieron en una “oportunidad perdida”.
Antes de hablar de qué es la organización Human Right Watch, da lugar a refrescar en la memoria colectiva qué es una ONG. No debemos olvidar que una ONG es una organización privada, con unos fines y objetivos claramente definidos, y que estos son elegidos en función de los intereses de sus integrantes. Esos intereses serán altruistas o egoístas, dependiendo de la gente que la componga. Dicho esto, el hecho de que no pertenezca a un organismo gubernamental no significa que no tengan intenciones ideológicas.
Una vez aclarado esto, cabe preguntarse qué intereses tienen los dirigentes de Human Right Watch, o los intereses de quién defienden, ya sean particulares o grupos. Dentro de esta reflexión debemos tener en cuenta quién financia a este grupo, de entre los que cabe destacar una organización jesuita norteamericana (Church World Service) o las multinacionales, también norteamericanas, Winston y Ford. [1]
La agresión de la que se han hecho eco los medios de comunicación burgueses, motivo de la expulsión de José Miguel Vivanco, no es la primera que sufre la democracia venezolana, y no aparece ahora por casualidad. Si nos remontamos a 2004, en julio, un mes antes del referéndum presidencial, Human Rigth Watch inició una campaña [2] contra el gobierno a cuenta de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo, acusando a Venezuela de falta de independencia en el poder judicial.
No deja de ser sorprendente que este asunto sea de vital trascendencia, o que esta acusación, en caso de ser cierta, fuera símbolo de falta de democracia; cuando en España los partidos políticos son los que nombran al Consejo General del Poder Judicial [3] , la cabeza de la magistratura politizada al máximo. Pero con anterioridad a esto, Human Right Watch también formó parte del circo mediático internacional a tenor del supuesto cierre de una televisión que sigue emitiendo llamada RCTV, donde además se afirmaba que era un movimiento para hacerse Chávez con el control de los medios de comunicación, cuando en Venezuela el 80% de los medios son privados, y por tanto, también opositores. Eso por no hablar de los contenidos de dudoso respeto democrático de dicha cadena. [4]
En 2005, salieron de nuevo a escena para defender a los cuatro enjuiciados por financiación ilegal de su organización política. [5] Recordemos que estos individuos pagaron su campaña con dinero del Fondo Nacional para la Democracia. Este fondo, creado por el tolerante Ronald Reagan, está financiado por el Congreso de los Estados Unidos, dedicada a promover la única visión de la democracia que los poderosos norteamericanos quieren que conozcamos. Entre los miembros honoríficos de esta asociación están, por ejemplo, el senador de Arizona y hoy candidato a la presidencia de EEUU John McCain. [6]
La segunda vez que aparecen oportunamente es en octubre de 2007, dos meses antes del Referendo Constitucional de diciembre del mismo año. [7] En este caso la intención es clara, para ellos una constitución socialista es una ataque a sus intereses he hicieron de esto su bandera. La excusa, los poderes excepcionales que tomara el presidente en un caso de emergencia ¿acaso no existe eso en las constituciones de países europeos? [8]
Esta ultima intervención tiene, evidentemente, también su intención. Y es que su objetivo no es otra cosa que las elecciones municipales que tendrán lugar en noviembre de este año. Sin duda, acercar a la oligarquía venezolana al poder, en este caso municipal, es para estos defensores de los derechos humanos mucho más necesario que, por ejemplo, investigar la masacre llevada a cabo por la oligarquía boliviana en Pando, de la cual en su página web todavia no han sido capaz de publicar si quiera una mínima condena.
LIBROS-EEUU: Confesiones de un inquisidor Por Aaron Glantz*
SAN FRANCISCO, Estados Unidos, sep (IPS) – Pocas personas han reflexionado tanto sobre la moralidad de la ocupación de Iraq a manos de Estados Unidos como Joshua Casteel, ex oficial del ejército de este país que trabajó como interrogador en la prisión de Abu Ghraib.
Casteel, quien estudió en la academia militar de West Point y fue criado en un hogar cristiano evangelista, se convirtió en objetor de conciencia mientras cumplía con esa función.
No fueron los abusos cometidos en esa prisión, en la que se aplicó la tortura en forma sistemática, el motivo por el cual abandonó el ejército, sino la experiencia de tratar de obtener información de los prisioneros hablándoles en su propio idioma.
Esas experiencias, y el despertar espiritual de Casteel dentro de los muros de la prisión, se encuentran volcadas en “Letters from Abu Ghraib” (“Cartas desde Abu Ghraib”), un libro de 118 páginas que reproduce los correos electrónicos que envío a su casa desde Iraq.
Esos textos no se concentran en detalles de las operaciones cotidianas en la prisión, sino en sus implicaciones morales. ¿De qué derecho deriva la autoridad para interrogar a prisioneros en el marco de una ocupación militar?
Las estadísticas del Departamento (ministerio) de Defensa estadounidense indican que la ocupación mantiene hoy más de 24.000 prisioneros en Iraq, más del doble que cuando estalló el escándalo por la difusión de los abusos cometidos en Abu Ghraib, cuatro años y medio atrás.
Estas personas se encuentran bajo arresto indefinidamente, sin que se formulen cargos contra ellas ni que se las someta a juicio. El libro muestra cómo las fallas éticas de sus líderes afectan a los soldados en el terreno.
Cuando llegó al centro de interrogación de Abu Ghraib, Casteel escribió a su familia que amaba lo que hacía. “Veo más mi trabajo como el de un Padre Confesor que como el de un interrogador”, comentó.
“Como Confesor uno no fuerza a la otra persona a revelar lo que no quiere. El objetivo de un Confesor es ayudar a quien se confiesa a ser sincero, a llegar a la clase de contrición que, de hecho, tiende a la autorrevelación. Y en esto juegan un gran papel la empatía y el entendimiento”, argumentó.
Pero Casteel, quien reza a diario y considera que “practicar la liturgia con otros y comulgar” es “la parte más importante de la semana”, comenzó a sentirse incómodo a las pocas semanas.
Escribió que le molestaba “explotar” a los prisioneros por la información que podía obtener, en lugar de interactuar con ellos como seres humanos e iguales. Para peor, muchos de los detenidos que interrogó resultaron ser completamente inocentes.
“Constantemente me preguntaban: ‘¿Por qué me retienen aquí? Quiero respuestas”, dijo Casteel a IPS.
“Pero era mi trabajo. Se suponía que debíamos encontrar respuestas a nuestras preguntas, aunque siempre caíamos en situaciones increíblemente desconcertantes, porque interrogarlos era como tratar de extraerle sangre a un nabo. Su necesidad de respuestas tenía era más justificada”, agregó.
Casteel recurrió a un capellán en busca de ayuda. “Hablamos. Reuní toda la fuerza posible para volver a mis interrogatorios”, escribió en otro correo electrónico.
“Ya no tenía miedo de ejercer el poder, de jugar con ciertas debilidades de mi detenido y de interrogarlo enérgicamente, porque en última instancia me llevaría a una evaluación más exacta de la veracidad de sus declaraciones”, comentó.
“No traspasé las líneas de la ‘conducta apropiada’ pero, ciertamente, y sin vacilar, aproveché las ansiedades, debilidades y temores del detenido, y mi posición de poder y dominación, para evaluarlo de acuerdo con sus palabras. Incluso salía con lo que yo pensaba que era una clara imagen de esa persona, quizás para su beneficio. ¿Por qué entonces me sentía como un completo fracaso?”, se preguntó.
La respuesta llegó en octubre de 2004, a cinco meses de su llegada a Abu Ghraib.
“Estaba interrogando a un joven saudita de 22 años, quien fue muy franco y me dijo que había venido a Iraq para participar en la yihad (guerra santa)”, dijo Casteel.
“Iniciamos una conversación sobre religión y ética y me comentó que yo era un hombre muy extraño, un cristiano que no seguía las enseñanzas de Jesucristo de amar al enemigo y rezar por los perseguidos. Le dije que tenía razón y que existía una gran contradicción entre mi fe y mi trabajo”, señaló.
“Quise tener una conversación con él sobre ética y el ciclo de venganza, sobre la estupidez de que su gente le dijera que estaba bien que viniera a matarme y que mi gente me dijera lo mismo respecto de él. ¿Por qué no podemos encontrar juntos un camino diferente”, indicó Casteel.
Dado que ese tipo de discusión no era posible para un interrogador del ejército, pidió la baja como objetor de conciencia. Ahora tiene la esperanza de servir como puente entre los conservadores cristianos y la izquierda antibelicista.
Casteel se convirtió al catolicismo, atraído por las enseñanzas sociales de esa Iglesia, y ha trabajado con otros correligionarios suyos con el objetivo de que ésta juegue un papel más activo para poner fin a la guerra.
Hoy está entusiasmado porque su libro es material de lectura en escuelas secundarias católicas que lo invitan a hablar con sus estudiantes.
“Treinta por ciento de los militares y legisladores estadounidenses son católicos. Aunque el Vaticano criticó la guerra de Iraq, ésta no podría haber ocurrido sin los católicos. Es Iraq el que está siendo crucificado mientras que a Estados Unidos, mayoritariamente cristiano, se le permite ser próspero en medio de todo esto”, dijo Casteel.
* El corresponsal de IPS Aaron Glantz es autor del libro “The War Comes Home: Washington’s Battle Against America’s Veterans” (“La guerra llega a casa: la Batalla de Washington contra los Veteranos Estadounidenses), de próxima aparición.(FIN/2008)
Hemos visto recientemente que dos empresas hipotecarias estadounidenses , Fannie y Freddie, han sido rescatadas por el gobierno ultraconservador de G. Bush. El siguiente extracto pone en contexto el problema que vive la economía estadounidense, y con ella la mundial, a raíz de su crisis financiera uno de cuyos aspectos más graves son los problemas de estos dos gigantes.
Fannie Mae y Freddie Mac tienen la peculiaridad de ser bancos privados, aunque creados por ley. Los dueños son sus accionistas, pero cuenta con un respaldo estatal que se supone ilimitado. En consecuencia se encuentran, por un lado, extremadamente regulados y, por el otro, cuentan con piedra libre para hacer cualquier cosa porque los banca el Estado. En esta última capacidad han acumulado una deuda de alrededor de 5 billones 500 mil millones de dólares (nada menos que la mitad de todo el mercado hipotecario norteamericano), con un capital que no supera los 70.000 millones – o sea el 1,5% de su balance. Como los créditos y garantías financiadas por aquella deuda han caído estrepitosamente, se encuentran técnicamente quebrados.
La ’saga’ de las dos F resulta aún más apasionante, porque una gran porción de la deuda se encuentra fuera de Estados Unidos, más precisamente en Japón y en China, por una suma de 1 billón 300 mil millones de dólares. Una tajada enorme del famoso superávit comercial de estos dos colosos se encuentra enterrado en las ‘mellizas’. ¿Habrá alguien que aún recuerde la versión de que las economías de Estados Unidos y China se encontraban ‘desacopladas’? Si el Tesoro norteamericano o su banco central mandaran a las dos F a un concurso de acreedores, tendríamos enseguida un terremoto financiero en toda Asia. Algunos conocedores del mercado dicen que esa deuda se encuentra en manos de ‘inversores sofisticados’, otros aseguran que está en poder de los bancos centrales. Ya nos vamos a enterar.
La remanida frase de que ’son muy grandes para dejarlas caer’ no engaña a nadie. La deuda de las ‘mellizas’ supera a la del Tesoro norteamericano, que es un billón inferior – de 4 billones 500 mil millones de dólares. Ni siquiera el estado norteamericano se podría hacer cargo del muerto. Esto entraña la posibilidad de una reducción de la calificación de la deuda pública de Estados Unidos -lo cual la haría perder su condición única de refugio universal del capital mundial. Ya mismo, la deuda de las dos hipotecarias se está negociando cerca de dos puntos por encima de la deuda del Tesoro, o sea al 6% contra el 4%, a pesar de que ambas tienen garantía del Estado. Esa brecha en la tasa de interés de F y F respecto a la del Tesoro significa que su deuda vale ya en el mercado un 10% menos que su registro en los libros: una pérdida de ! alrededor de 600.000 millones de dólares. Para ponerla en contexto digamos que es igual al total de las pérdidas registradas por el sistema bancario desde que comenzó la presente crisis, en julio de 2007.
La orientación del gobierno Bush es salvar a las mellizas inyectando fondos públicos del presupuesto, a medida de las necesidades, además de ofrecerle la ventanilla de crédito que creó el Banco Central para el conjunto de los bancos. Mientras tanto, las hipotecarias deberían gestionar un desendeudamiento, o sea reduciendo a cero la renovación de créditos y destinando el ingreso de los que están en circulación a cancelar las obligaciones con los acreedores. Esto entrañaría, sin embargo, una contracción del crédito lo suficientemente enorme como para hundir a la economía en la depresión. Pero tampoco la capacidad del gobierno y del banco central es ilimitada; por eso algunos sugieren la nacionalización, lo cual convertiría al gobierno del ‘libre mercado’ en la mayor inmobiliaria de la historia mundial, pero por sobre todo convertiría en ‘bonos basura’ al conjunto de la deuda pública norteamericana. Para otros, en cambio, la consigna es: ‘traigamos a Lavagna’. En este caso, Kirchner asistiría, en el ocaso de su poder, a un intento del próximo gobierno estadounidense de renegociar la deuda de las ‘mellizas’ con una quita a determinar de elevadas proporciones. La crisis financiera ha golpeado el centro nervioso del sistema de crédito de la principal potencia capitalista del planeta.
La industria en las cárceles de EEUU: ¿un gran negocio o nueva forma de esclavitud?
Los organismos de derechos humanos, políticos y sociales están denunciando lo que ellos llaman una nueva forma de explotación inhumana en los Estados Unidos donde aseguran hay una población carcelaria que llega a los dos millones de internos y, cuya gran mayoría, negros e hispanos, están trabajando para las industrias por unos pocos centavos.
Para los magnates que han invertido en las industrias de las cárceles, el hallazgo ha resultado como la olla de oro. Allí no hay huelgas, no tienen que pagar ningún seguro de desempleo, vacaciones, ni trabajo compensatorio. Los prisioneros están a full time, no tienen problemas de llegar tarde o faltar por algún problema familia; es más, si la paga de 25 centavos por hora no les conviene y se niegan a trabajar, son encerrados en celdas de aislamiento. En todo el país hay aproximadamente dos millones de reos en las cárceles estatales, federales y privadas. De acuerdo al California Prison Focus “ninguna otra sociedad en la historia humana jamás ha encarcelado a tantos de sus propios ciudadanos”. Las cifras indican que EE.UU. ha encarcelado a más personas que cualquier otro país: medio millón más que China, país que tiene cinco veces más la población de EEUU. Las estadísticas informan que los
Estados Unidos tiene el 25 por ciento de todos los presos en el mundo, pero solamente el 5 por ciento de la población mundial. De menos de 300 mil presos en 1972 la población carcelaria creció a 2 millones para el año 2000. En 1990 eran un millón. Hace 10 años había sólo cinco prisiones privadas en el país con una población penitenciaria de 2000 prisioneros, actualmente son 100 con 62 mil camas ocupadas por prisioneros. Se espera que para esta próxima década el número llegue a las 360 mil camas, según los informes.
¿Qué ha ocurrido en estos últimos diez años? ¿Por qué hay tantos presos? “La contratación privada de prisioneros para trabajar fomenta incentivos para encarcelar gente. Las prisiones dependen de estos ingresos. Los accionistas de corporaciones que se lucran con el trabajo de los prisioneros cabildean para que se alarguen las condenas y expandir su fuerza laboral. El sistema se nutre así mismo”, indica un estudio del Partido Laboral Progresista que acusa a la Industria de Prisiones de ser “una copia de la Alemania Nazi respecto al trabajo esclavista forzado y los campos de concentración”.
El Complejo de Industria de Prisiones es una de las industrias de mayor crecimiento en los Estados Unidos de Norteamérica y sus inversiones están en el Wall Street. “Esta industria multimillonaria tiene sus propias exhibiciones comerciales, convenciones, websites, catálogos para hacer pedidos por correo y por Internet. También tienen campañas directas de anuncios, compañías de arquitectura, compañías de construcción, casa de inversionistas de Wall Street, compañías de abastecimiento de plomería, compañías proveedoras de comidas, de seguridad a pruebas de bala, celdas acolchadas en gran variedad de colores”.
De acuerdo al Left Business Observer la Industria Federal de Prisiones produce el 100 por ciento de todos los cascos militares, porta municiones, chalecos blindados, tarjetas de identificación camisas y pantalones, carpas y fundas cantimploras. Además del material de guerra, los trabajadores de las prisiones producen el 98 por ciento del mercado entero para servicios de ensamblaje de equipos, el 93 por ciento de las pintura y pinceles de los pintores, el 92 por ciento de todos los servicios de armar cocinas, 46 por ciento de todas las armaduras personales, 36 por ciento de todos los utensilios caseros, 30 por ciento de los audífonos micro- altoparlantes, 21 por ciento de todos los muebles para oficina. Partes de aviones, material médico, esto y muchísimo más: hasta cría de perros guías para ciegos están produciendo en las cárceles.
Baja el crimen sube la población carcelaria
De acuerdo a la denuncia de organismos de los Derechos Humanos, estos son los factores que aumentan el potencial de ganancias para los que invierten en el Complejo Industrial de Prisiones:
- El encarcelamiento de delincuentes por crímenes no violentos y largas condenas carcelarias por posesión de cantidades microscópicas de drogas ilegales. La ley federal exige cinco años de prisión sin derecho a libertad bajo palabra por posesión de 5 gramos de crack o de 3 onzas y media de heroína y 10 años por posesión de menos de dos onzas de cocaína-roca o crack. Una condena de 5 años por la posesión de cocaína en polvo requiere la posesión de 500 gramos, es decir 100 veces más que la cantidad de cocaína roca por la misma condena. La gran mayoría de los que usan cocaína es blanca, de clase media o alta. Los que más usan crack son negros y latinos. En Texas alguien puede ser condenado hasta por dos años de cárcel por posesión de cuatro onzas de marihuana. Aquí en Nueva York la ley antidroga promulgada en 1973 por Nelson Rockefeller impone una condena obligatoria que va de 15 años a perpetua por posesión de 4 onzas de cualquier droga ilícita.
- La promulgación en trece estados, de la “tres estrikes” {prisión perpetua al ser convicto de tres felonías}, obligó a la construcción de 20 nuevas prisiones. Uno de los casos más resaltantes por esta medida es la de un preso que por robar un carro y dos bicicletas recibió tres sentencias de 25 años.
- Alargamiento de sentencias
-Promulgación de leyes que requieren sentencias mínimas, sin importar las circunstancias
-Gran expansión del trabajo de presos cuyas ganancias crean incentivos para encarcelar a más gente, por periodos de más larga duración
-Aumento de sanciones contra los que ya están presos para alargar sus condenas más allá de la sentencia original.
Historia del trabajo en prisiones en EEUU
El trabajo de presos tiene sus raíces en la esclavitud. Después de la Guerra Civil de 1861, cuando un sistema de “renta de presos” fue introducido para continuar la tradición de la esclavitud. Los esclavos liberados fueron culpados de no cumplir con sus obligaciones de aparceros (producir la tierra del patrón a cambio de parte de la cosecha) o de pequeños robos —que muy rara vez eran probados— y entonces eran “alquilados” para la pizca de algodón, trabajar en las minas y construir ferrocarriles. En Georgia, desde 1870 hasta 1910 el 88 por ciento de los convictos alquilados eran negros.
En Alabama, 93 por ciento de los mineros “rentados” eran negros. En Mississipi, una gran finca de prisioneros semejante a las viejas haciendas esclavistas reemplazó al sistema de rentar convictos. La infame hacienda Parchman existió hasta 1972. Durante la época después de la Guerra Civil, las leyes Jim Crow de segregación racial se impusieron en todos los estados, decretando por mandato la segregación en escuelas, viviendas, matrimonios y muchos otros aspectos de la vida.
“Hoy, un nuevo grupo de leyes, de pronunciado carácter racista, impone el trabajo esclavista y los talleres de hambre en el sistema criminal de justicia, por medio de lo que se conoce como el Complejo Industrial de Prisiones”, según analiza el Left Business Observer. ¿Quienes invierten? Por lo menos 37 estados han legalizado la contratación del trabajo de prisioneros a corporaciones privadas que montan sus operaciones dentro de las prisiones estatales. En la lista de las empresas clientes están la flor y nata de la corporaciones de EE.UU.: IBM, Boeing, Motorola, Microsoft, AT&T, Wireless, Texas Instrument, Dell, Compaq, Honeywell, Hewlett-Packard, Nortel, Lucent Technologies, 3Com, Intel, Northerm Telecom, TWA, Nordstrom, Revon, Macy’s, Pierre Cardin, Target Stores, y muchas otras más.Todas estas empresas están entusiasmadas por el boom económico generado por el trabajo de los prisioneros. Solamente entre 1980 y 1994, las ganancias generadas ascendieron de 392 millones a 1.31 billones.
Los trabajadores prisioneros en la cárcel del estado generalmente reciben el mínimo de pago, pero en algunos estados como Colorado los salarios llegan a 2 dólares la hora. Pero en las prisiones privadas les llegan a pagar 17 centavos la hora por un máximo de seis horas diarias, lo que hace un pago de 20 dólares por mes. El máximo en la escala de pago es en la prisión CCA en Tennessee donde pagan 50 centavos por hora en el trabajo clasificado como “highly skilled positions”, posición altamente calificada. Por esos precios, no es una sorpresa que los prisioneros les parezca una gran generosidad los pagos en cárceles federales.
“Allí puedes ganar 1.25 por hora y trabajar ocho horas al día a veces horas extras. Se puede mandar a casa hasta 200 ó 300 dólares al mes”. Gracias al trabajo en las prisiones, los EE.UU. es nuevamente punto atrayente para las inversiones en trabajos que solamente estaban diseñados para el Tercer Mundo. Una compañía que operaba en una maquiladora de México finiquitó allá sus trabajos y los trasladó a la prisión estatal de San Quenton en California. En Texas una factoría despidió a sus 150 trabajadores y contrató los servicios de obreros/prisioneros de la prisión privada en Lockhart Texas, lugar donde también se ensamblan circuitos de tableros para compañías como la IBM y Compaq. El representante del Estado de Oregon Kevin Mannix exhortó hace poco a la Nike para que rebaje su producción en Indonesia a su estado natal, indicando a los fabricantes de calzado que “no habrán costos de transporte; les ofrecemos un trabajo competitivo de la prisión (aquí)”.
Las prisiones privadas
La privatización de las prisiones comenzó a tomar auge en 1980 durante los gobiernos de Ronald Reagan y Bush padre, pero alcanzó su máximo crecimiento en 1990 con Bill Clinton, cuando las acciones en el Wall Street se vendían como pan caliente. El programa de Clinton para reducir la fuerza laboral federal ocasionó que el Departamento de Justicia diera por contrato, a corporaciones de prisiones privadas, el encarcelamiento de trabajadores indocumentados y de prisioneros de alta seguridad. Las prisiones privadas representan el sector más pujante del complejo industrial de prisiones.
Hay como 18 corporaciones custodiando a 10,000 prisioneros en 27 estados. Las dos más grandes son la Corporación Correccional de América CCA y la Wackenhut que controlan el 75 por ciento. Una prisión privada recibe una garantizada cantidad de dinero por cada prisionero, independientemente de cuánto cueste mantener al preso. De acuerdo al administrador de prisiones privadas de Virginia, Rusell Boraas el “secreto de operar a bajo costo es tener un número mínimo de guardias cuidando al máximo número de presos”. La CCA tiene una prisión ultramoderna en Lawrenceville, Virginia en la cual cinco guardias en el turno de día y dos en la noche cuidan a 750 prisioneros. En las prisiones privadas se les deduce tiempo por “buen tiempo cumplido” pero por infracción se les añade 30 días a sus sentencias, es decir, más ganancia para la CCA. De acuerdo a un estudio de prisiones en Nuevo México se descubrió que las presas de la CCA perdieron “buen tiempo cumplido” a un promedio de ocho veces más que las prisiones operadas por el estado.
Importación y exportación de presos
Tal es la ganancia que ahora hay un nuevo negocio: importación de presos con largas condenas, es decir, los peores criminales. Cuando un juez federal falló que la congestión en las prisiones de Texas era un castigo cruel e inusual, la CCA firmó acuerdos con los alguaciles de condados pobres para construir y mantener nuevas cárceles, y repartirse las ganancias.
De acuerdo al Atlantic Monthly (dic, 1998) este programa fue apoyado por inversionistas de Merrill-Lynch, Shearson -Lehman, American Express y Allstate y la operación se esparció por todo el área rural de Texas. La goberandora Ann Richards siguió el ejemplo de Mario Cuomo en Nueva York y construyó tantas prisiones estatales que inundó el mercado, disminuyendo las ganancias a las privadas.
En vista de que una ley firmada por Clinton en 1996, —que puso fin a las supervisiones y decisiones de la corte— causó aglomeración y condiciones violentas e inseguras dentro de las prisiones, las corporaciones de prisiones privadas en Texas comenzaron a contactar con otros Estados cuyas prisiones estaban muy congestionadas, ofreciéndoles el servicio de “renta de celda” en las prisiones de la CCA en los pequeños pueblos tejanos. La comisión del comprador de camas es de 2,50 a 5,50 dólares por día. El condado recibe 1.50 por cada prisionero.
Estadísticas
Noventa y siete por ciento de los 125 mil presos federales son delincuentes no violentos. Se cree que más de la mitad de los 623 mil reos en cárceles municipales o de los condados son inocentes de los crímenes que se dice cometieron. De estos la gran mayoría está en espera de juicio. Dos tercios del millón de prisioneros estatales han cometido ofensas no violentas. El 16 por ciento de los dos millones de encarcelados sufre alguna enfermedad mental.
CINE: De cómo una mazorca se convierte en Pepsi Por Enrique Gili
SAN DIEGO, Estados Unidos, abr (IPS) – Un documental está dedicado a destacar el rol del maíz en la vida cotidiana de los consumidores estadounidenses. Pocos perciben la importancia de este grano mientras circulan entre las góndolas del supermercado.
El maíz se ubica en la parte superior de la pirámide nutricional. Los agricultores estadounidenses cultivan montañas de este producto de alto rendimiento, ingrediente básico de miles de alimentos populares repletos de aditivos, endulzantes y conservantes.
Este grano ocupa el centro de un sistema agrícola altamente mecanizado y eficiente, y es catalogado como “alimento industrial” por activistas sanitarios y ambientales, dada su presencia en mercaderías que van de la carne vacuna al dentífrico.
Para algunos observadores externos, el sistema alimentario de Estados Unidos es una maravilla del mundo industrializado. En este país, los alimentos son abundantes, baratos y asequibles.
Pero esto tiene una contracara. Los estadounidenses avanzan hacia un futuro de abdómenes en expansión, asolados por una miríada de enfermedades que tienen su raíz, precisamente, en un elogiado sistema en que los alimentos son abundantes, baratos y asequibles.
Curtis Ellis e Ian Cheney, jóvenes graduados de la Universidad de Yale, abandonaron la costa este de Estados Unidos rumbo a Greene, en el central estado de Iowa, para satisfacer su curiosidad sobre el papel del maíz en la cadena alimentaria.
Allí plantaron, fertilizaron y cosecharon un acre de maíz (casi media hectárea), en un proceso que los hizo viajar a través del complejo de la industria estadounidense de la alimentación.
El resultado es la película titulada “King Corn” (“Rey Maíz”), mirada irónica y a menudo sorprendente sobre el grano.
Ellis y Cheney, tanto cineastas como agricultores novatos, sirven como guías en una excursión que acompaña el maíz de los campos a las fábricas y supermercados y, de paso, explican cómo se vive en el Estados Unidos pueblerino.
Como observadores serios, incluso ingenuos, no temen formular ninguna pregunta sobre la producción de maíz. Las respuestas revelan el modo en que las políticas alimentarias afectan la agricultura, a las comunidades agrícolas y al público.
“King Corn” se emitirá en el canal público estadounidense PBS el 15 de abril, como episodio de la serie de documentales “Lentes independientes”, y también se exhibirá en comunidades de todo el país.
Ellis, quien hoy trabaja en el programa Alimentos y Sociedad del Instituto Agrícola Thomas Jefferson, en el central estado de Missouri, conversó con IPS desde su hogar en el occidental estado de Oregon.
IPS: — La película comienza con una situación tensa sin resolver, cuando se toman muestras de su cabello para hallar señales reveladoras sobre su dieta a través de las excreciones de su cuerpo.
CURTIS ELLIS: — Sí, les debemos una explicación a los espectadores. Comenzamos la película con un experimento de laboratorio y nunca volvimos realmente a él.
El maíz es una parte importante de nuestra dieta, aun sin ser concientes que sirve de alimento para pollos y ganado bovino y como ingrediente de refrescos dulces. Está en miles de alimentos que ingerimos todo el tiempo.
Cincuenta por ciento de mi dieta se basaba sobre el maíz. En el caso de Ian, 58 por ciento. Debió haber comido algún refrigerio tarde la noche anterior.
– Es una cantidad sorprendente. ¿Fue eso lo que los lanzó al interior del país en busca de respuestas?
– Ya en la facultad Ian y yo estábamos interesados en las cuestiones alimentarias. El objetivo era ir a alguna parte para conocer nuestro sistema alimentario y el modo en que se cultiva el maíz. Queríamos saber cómo una mazorca se transforma en una Pepsi.
– Así que terminaron en Greene, un poblado de 1.015 habitantes. ¿Qué hicieron los habitantes del lugar?
– Creo que ese año fuimos la granja familiar más pequeña de Iowa. La gente no sabía qué hacer con nosotros. En Greene no hay agricultores jóvenes por estos días. La mayoría de los pobladores se mostraron muy interesados por que quisiéramos saber de dónde viene nuestra comida. El público no se hace esas preguntas tan a menudo… Es como si apareciera mágicamente en nuestro plato.
Cultivamos en agosto y vimos crecer los hermosos tallos hasta que alcanzaron casi tres metros de altura. Nos sentíamos orgullosos. Pero cuando probamos ese maíz, era como tiza. Fue entonces que nos dimos cuenta de que se trataba de un insumo industrial. No habíamos plantado maíz dulce, sino una variedad genéticamente modificada llamada “Liberty Link”.
– Al parecer, los agricultores fueron eliminados de la ecuación agrícola. Ustedes tuvieron mucho tiempo perdido entre el cultivo y la cosecha.
– Le subarrendamos un acre a un productor agrario que cultivaba más de 2.000 acres (unas 800 hectáreas) de maíz. Nos llevó 18 minutos sembrar nuestro acre y 25 cosecharlo 10.000 libras (unos 4.500 kilogramos) de maíz. Fue un logro increíble. Desafortunadamente, era material industrial destinado a comida rápida.
– Uno de los aspectos más paradójicos de la película es que se les negara a ustedes el acceso a la fábrica donde el maíz Liberty Link era convertido en jarabe. El argumento que usaron es que debían salvaguardar la seguridad de la planta y la de ustedes mismos.
– No creo que hubiera una genuina preocupación por nuestra seguridad –hemos recorrido fábricas antes– ni por la de los alimentos. Es decir, los habíamos cultivado. Sin embargo, la industria del jarabe de maíz sabe que no gana nada con más publicidad.
Los consumidores tienen malos presentimientos hacia el jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, y ver la fábrica sólo vuelve al público más conciente de que nuestro sistema alimentario se ha industrializado al punto de ser poco apetitoso. No es que tengan algo que ocultar… Pero, por cierto, no tienen nada bonito que mostrar.
El Senado estadounidense aprobó en septiembre del año pasado un incremento de 850 mil millones de dólares del monto permitido de la deuda federal y, a continuación, una ley que destinó nueve mil millones de dólares más a la guerra de Irak, así como una autorización a la Casa Blanca de invertir al menos otros 70 mil millones con el mismo fin. Ese cuerpo parlamentario está simétricamente dividido entre demócratas y republicanos, lo cual no impidió que el voto a favor fuera aplastante: 94 a 1 (The Nation, 28-9-07). El Partido Demócrata es el que más aboga por la retirada de las tropas ocupantes, pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
El Center for Responsive Politics (CRP) de Washington acaba de dar a conocer una investigación sobre la declaración de bienes de los miembros actuales del Congreso –las últimas cifras disponibles corresponden al año 2006– y halló que 151, casi el 30 por ciento del total de senadores y representantes, tienen acciones en empresas de la industria bélica y conexas contratadas por el Pentágono (www.capitaleye.org, 3-4-08). El valor de esas acciones oscila entre los 78,7 millones y 195,5 millones de dólares y aunque los legisladores republicanos son mayoría, los demócratas han invertido mucho más: en el período 2004-2006 que la investigación abarca, sus acciones les rindieron ganancias de 15, 8 a 62 millones de dólares. Por ejemplo: las inversiones del senador John Kerry en tales industrias fluctúan entre un mínimo de 28,9 y un máximo de 38,2 millones de dólares y embolsó en los años examinados ganancias de al menos 2,6 millones. No le ha ido mal al ex candidato a presidente del Partido Demócrata.
La prolongación de la guerra en Irak y Afganistán ha elevado hasta un 100 por ciento el valor de las acciones de megacompañías como Locked Martin, Boeing y Honeywell, las preferidas del Pentágono, y en el período considerado, a las cuentas bancarias de esos 151 representantes del pueblo norteamericano ingresaron beneficios que van de los 15,8 a los 62 millones de dólares en total, señala el estudio del CRP. El conjunto de las empresas en las que invirtieron los legisladores obtuvo contratos del gobierno por más de 275,6 mil millones de dólares sólo en el 2006, es decir, 755 millones por día. No todas producen helicópteros, o aviones, o tanques, o armas de fuego: la ocupación acrecentó la necesidad de alimentos y de otros bienes y servicios, y no pocos representantes y senadores han comprado acciones de Pepsico o de Johnson & Johnson. Tendrán, tal vez, la conciencia más tranquila.
“Muchos de los contratos del Departamento de Defensa se otorgarían con guerra o sin ella”, manifestó Cheryl Smith, que ocupa la vicepresidencia ejecutiva de Trillium Asset Management Corporation, firma que asesora a “inversores socialmente responsables” (trilliuminvest.com). Claro que, sin guerra, esos contratos serían mucho más escuálidos. Se esgrimen argumentos muy curiosos: el vocero del representante republicano Roy Blunt consideró “insultante” toda insinuación de que éste vinculara sus finanzas personales con su ejercicio legislativo. Pero es verdad que el demócrata Jay Rockefeller, presidente del Comité de Inteligencia Selectiva del Senado, no incurre en un conflicto de intereses: quien tiene acciones por un millón de dólares en la Pepsico es su mujer y, desde luego, ¿por qué habría de influir este hecho en la decisiones del senador? Otros aducen que son herencias de familia. En fin.
El CRP ha detectado que 47 de estos inversionistas –un 9 por ciento del Congreso– tienen acciones por valor de 4,2 a 8 millones de dólares en empresas directamente ligadas al Pentágono. El complejo militar-industrial ha recortado su apoyo financiero al Partido Republicano en favor de los demócratas (www.politicalinquire.com, 17-10-07) y sobre todo apuesta al triunfo de Hillary en las elecciones presidenciales de noviembre próximo. Qué cambio: en las del 2004 apoyó a W. Bush con más del doble del dinero que destinó a la candidatura de John Kerry. De algún modo tiene la convicción de que las políticas de la Sra. Clinton no serán pacifistas.
El concepto “complejo militar-industrial” nació públicamente en boca de Sir Charles Trevelyan en agosto de 1914. Dwight Eisenhower lo empleó en su mensaje a la nación cuando dejó la presidencia de EE.UU. en enero de 1961. Se sabe que quienes redactaron el discurso habían utilizado el término “complejo militar-industrial-legislativo”, pero el general tachó la última palabra, tal vez porque no quiso ofender al Congreso. La realidad indica, sin embargo, que el adjetivo debiera incluirse y es aplicable tanto a los demócratas como a los republicanos.
Las palomas y los “halcones gallina” unidos, jamás serán vencidos.
No me gusta la política-historia ficción, pero ¿se imaginan lo que hubiese pasado si el abuelo de George Bush, Prescott Bush, hubiese triunfado en el golpe de estado que planeó en 1933 para derrocar a Franklin D Roosevelt con la ayuda de medio millón de veteranos de guerra?. Esto es lo que destapa este documental de la BBC.
Junto con él, los conspiradores fueron algunas de las familias más conocidas en EEUU como los dueños de Heinz, Birds Eye, Goodtea, y Maxwell Hse, y planeaban adoptar políticas como las de Hitler y Mussolini.
Con un abuelo fascista y conspirador, un padre que fue un mal presidente, un hermano asesino-conspirador, y un historial militar falsificado… ¿cómo alguien puede dudar que George Bush haya “ganado” las dos elecciones mediante el robo electoral ayudado por los votos electrónicos manipulados?
BOSTON, (IPS) – El periodista y activista negro que expuso la corrupción en la policía de la ciudad de Filadelfia, Mumia Abu-Jamal, es, tal vez, el más conocido de los 3.500 condenados a muerte que languidecen en las cárceles de Estados Unidos.
Su defensa ha intentado, hasta ahora en vano, que la justicia anule la declaración de culpabilidad por asesinato, dispuesta en 1982. Argumentan que Abu-Jamal fue condenado, en realidad, por el color de su piel y por presiones policiales.
Abu-Jamal, de 53 años, aguarda que la Corte Federal de Apelaciones en Filadelfia resuelva favorablemente su solicitud de un nuevo proceso. Si eso sucede, muchos abogados prevén que será el juicio más sensacional en la historia estadounidense.
En esta inusual entrevista que el condenado concedió en la prisión de Pennsylvania a IPS y al periodista radial John Grebe, dijo: “Nunca dejé de escribir desde un punto de vista radical, populista y de liberación negra. Realmente vivimos tiempos asombrosos, tiempos desafiantes, tiempos peligrosos, pero también tiempos inspiradores.”
Abu-Jamal comenzó su carrera periodística en su Filadelfia natal a los 14 años, a fines de los años 60. Desde entonces, se dedicó a informar sobre la violencia policial contra la comunidad negra de la ciudad.
En 1981, cuando se cometió el asesinato del policía Daniel Faulkner, Abu-Jamal también trabajaba como taxista. Su defensa afirma que, luego de intentar defender a su hermano de la golpiza del agente, el activista se vio envuelto en un tiroteo, del que salió herido en el pecho.
También asegura que no salieron del arma de Abu Jamal las dos balas que dieron muerte a Faulkner, y que no existen informes técnicos que lo confirmen.
Aun en las penosas condiciones de vida de la cárcel, este veterano periodista se mantiene activo. Sus artículos se publican en periódicos y sitios web de todo el mundo y también produce una columna de radio que concluye siempre con la misma frase: “Desde el corredor de la muerte, soy Mumia Abu-Jamal.”
– Con su trabajo periodístico, en el que aborda cuestiones políticas, raciales y de derechos humanos, usted mantiene un espacio de liderazgo para la izquierda estadounidense. ¿Su labor también resulta inspiradora para otros presos y condenados a muerte?
– A decir verdad, recibo cartas de presos y condenados literalmente de todo el país y de todo el mundo. Algunos expresan solidaridad, muchos piden una contestación, otros me preguntan cuestiones históricas, porque se enteraron de mi actuación con el movimiento por la liberación negra.
Sé que muchos residentes en el corredor de la muerte son retratados como monstruos, como gente realmente perversa. La verdad es que la mayoría de la gente en esta condición que conocí o de la que escuché está aquí a causa de su pobreza. Si hubieran sido hombres o mujeres pudientes, capaces de solventar una defensa judicial decente, no estarían en el corredor de la muerte.
– El apoyo que se le ha brindado desde Europa es considerable, pero no es así en Estados Unidos. ¿A qué se debe esa diferencia?
– Los medios de comunicación estadounidense han sido adversos. No han ayudado nada. Pero la lucha crece y mengua, tiene sus flujos y reflujos.
– El público estadounidense parece en vías de dejar de apoyar la pena de muerte, especialmente por los 126 condenados exonerados hasta ahora al hallarse pruebas de su inocencia, seis de ellos en Pennsylvania. ¿Usted y su equipo de abogados perciben algún cambio en la actitud hacia su caso, por ejemplo, una mayor disposición a creer que su juicio no fue justo?
– No podría contestarle eso. ¿Cómo se mide un cambio así? Es más, mucha gente que cree a pie juntillas que ya no estoy condenado a muerte, porque así lo leyeron en los diarios. Yo mismo he leído artículos que dicen eso.
Desafortunadamente, esos informes están errados. Nunca dejé el corredor de la muerte, ni un día. Vivo en el corredor de la muerte.
– ¿Cree que esta vez tendrá un juicio justo?
– Aprendí a evitar las predicciones. Predecir es un negocio peligroso. Por cierto, estamos trabajando para que eso suceda, y tengo esperanzas. Pero no voy a entrar en ese juego.
– Las condiciones de vida en el corredor de la muerte de Pennsylvania son de las peores frente a los otros 34 estados donde existe la pena capital. Los 228 condenados están 23 horas diarias en pequeñas celdas solitarias. Los obligan a usar grilletes fuera de la celda, incluso en las duchas. Se les prohíbe el contacto físico hasta con los familiares que los visitan. ¿Como lo soporta?
– Todo esto te afecta en el modo en que interactúas con familiares y amigos, con funcionarios, con mujeres. Afecta todo.
Hace tiempo, en otra prisión, la de Huntington, me llevaron al dentista. Cuando regresaba a la celda, cientos de presos pasaban caminando cerca de mí hacia el comedor. Hacía muchos años que no veía tanta gente. Me congelé. El guardia me empujó por la espalda y me dijo “vamos, Jamal”, pero no podía moverme.
Estaba tan aturdido por la presencia de esos cientos de muchachos… No había visto un grupo de gente en muchos años. No sabía cómo actuar en esa situación. Había vivido en una celda o en una jaula solo por tantos años…
– ¿Qué lo inspiraba cuando era un joven periodista?
– El equipo del periódico de los Panteras Negras. La gente del “ministerio de información” del Partido de los Panteras Negras de los que aprendí. Ellos me inspiraban entonces. Incluso cuando dejé el partido, cuando me ganó la confusión.
Nunca dejé de escribir desde un punto de vista radical, populista y de liberación negra. Aprendí lecciones importantes. Cuando hablo con periodistas, digo que me alegra no haber ido jamás a la escuela de periodismo.
– Usted escribió cinco libros en el corredor de la muerte y produce comentarios semanales para radio. ¿Por qué aún quiere expresarse?
– Todavía me interesa. Realmente vivimos tiempos asombrosos, tiempos desafiantes, tiempos peligrosos, pero también tiempos inspiradores. Tenemos un gobierno para el cual la tortura es algo estupendo, y lo dice. Tenemos cárceles secretas, a las que denominan “sitios negros”, donde prisioneros de todo el mundo, cuyas identidades no pueden conocerse, quedan detenidos en nombre de los Estados Unidos de América. Y que son torturados.
Me siento obligado a escribir porque me emocionan. Me sacuden. Sería negligente de mi parte no escribir sobre ellos. Todavía soy un escritor, un periodista. ¿Se acuerdan lo que sucedió después del 11 de septiembre de 2001? La mayoría de los periodistas del país adherían a la guerra, la apoyaban. Le hacían una especie de servicio de mimeógrafo al Estado. Y decidí no asumir esa función.
– ¿Tiene hoy algún contacto con gente del movimiento de liberación negra?
– Recibo noticias de muchos veteranos. Hay hermanos y hermanas maravillosas allí. Muchos no están más con nosotros, pero algunos sí. Me complace tener contacto con muchos de ellos.
– El corredor de la muerte de Pennsylvania tiene el doble de negros que de blancos, algo que no refleja la composición demográfica del estado.
– Eso dice mucho de los tribunales de la ciudad de Filadelfia, no de los del estado de Pennsylvania. Filadelfia es líder nacional en el negocio de la pena capital.
Muchos casos que en otros condados se considerarían homicidio en tercer grado o culposo, o incluso terminarían con fallos de inocencia, se vuelven homicidios de primer grado punibles con la muerte en Filadelfia. Esto es así porque todo el sistema político de la ciudad se constituyó alrededor de la pena capital.
Cualquier jurado que manifieste reservas sobre la pena de muerte es excluido automáticamente. Es una situación injusta desde los cimientos. Y si seleccionas un jurado básicamente injusto, sólo puedes obtener resultados básicamente injustos.
Hugo Chávez está Loco. Y a mí, me perdonara el Dios cristiano
Por: Yo el Ignorante
Este artículo se acompaña de un video informativo
Venezuela puede servir como pulso metro, para medir lo que es la derecha en el mundo.
El Presidente de Venezuela. Hugo Chávez Frías. Tildado en los primeros intentos de dictador, por todos los medios de comunicación de masas, manejados por la derecha internacional.
Para distraer la atención de lo que después quedaría demostrado, que los dictadores eran otros. En los que podemos incluir entre esos dictadores y golpistas, aquellos que apoyaban el golpe de estado que sufrió el presidente venezolano.
Y donde los más destacados de esos momentos fueron. Los EEUU, yal frente su presidente Bush: Donde en su currículum vitae podemos leer: Es, un ex-alcohólico curado por la iglesia católica y su dios. Y que en sus próximos currículum, podrá ampliar y poner como demostrado en experiencia. Nacido para matar(con todo mi respeto a los ex -alcohólicos del mundo)
Pero también España llego a formar parte de lo que fue ese entramado golpista. Y otro de los guerreros, que tenían información privilegiada, que no teníamos los ciudadanos. Era Aznar.
“Y me alegro de ser un desinformado, porque siempre mantuve que lo que EEUU y los que apoyaron aquella locura de la invasión donde ya han muerto ya, un 1.000.000 de personas. Y donde estoy seguro hoy, que entre bambalinas, sólo se hablaba de petróleo”.
El otro gran visionario fue Aznar, no sólo fue un visionario bien informado por los servicios de inteligencia española.“Que considero eso, más inteligentes, y me gustaría ver esos informes en los que decían, que Irak tenía armas de destrucción masiva”.
Bajo el amparo de. “Me dieron mal la información” y donde nunca vimos recriminar a los que dieron mal esas informaciones, que ya se llevo 1.000.000 de vidas. CONFIRMADO
¿Se imagina que maten preventivamente como en Irak a alguien de su familia, y luego le digan que tenían mal la información? (La guerra preventivala invento un loco llamado Adolf Hitler).
Pero ahí no queda todo.
Hoy podemos saber por aquella frase que los medios de masas en su inmensa mayoría afines a la derecha. Y que aceleraron a ser famosa, para distraer la atención de la realidad, y no escucháramos el mensaje de lo que decía el presidente Hugo Chávez. La frase que hicieron famosa fue “el que te calles” del Rey.
¿Pero escucharon lo que dejo el presidente venezolano?
Llamo fascista y dictador al ex -presidente Aznar, y donde el presidente Zapatero, pidió respeto para alguien que había sido elegido por las urnas.
Quizás alguien que abre la puerta a una guerra, y la aprueba mayoritariamente en el parlamento con mayoría absoluta entonces del PP “Recuerdo este dato democrático”.
Y luego da órdenes al Embajador español en Venezuela, Para el apoyo al golpe que sufrio
el Presidente Hugo Chávez.
Nota del diccionario de la. Real Academia De La Lengua Española:
Golpista= Que participa en un golpe de Estado o que lo apoya de cualquier modo.
Pero seguía siendo el mismo presidente electo por los españoles democráticamente. Y el mismo que el Dios Católico y la Iglesia no, excomulgan sino que perdonan.
¡Quizás nunca hubiéramos escuchado al presidente Hugo Chávez decir lo que dijo!
Y por ese talante, se le intenta en su última atacada en titulares: Hugo Chávez está loco
¿Hablamos de la misma persona que bajo la mortalidad infantil en su país?
¿Que termino con el analfabetismo?
¿Y que ha creado una sociedad media, que no existía?
“Si no puedes con él, desprestígialo”
.¿Quizás el demócrata Rajoy, nombrado a dedo por el demócrata Aznar. Junto con la iglesia que no, se manifestó con pancartas en las calles ante una guerra, pero sí ante gays y lesbianas. Serán los que escribirán, la moral de comportamiento de nuestros hijos?.
¿Seran estas las costrumbres españolas, de las que habla Rajoy, y deberan formar parte los migrantes?.
Una derecha que puede hacer guerras, apoyar golpes de estado en terceros países, yuna iglesia donde todos, no, son iguales antes los ojos de su Dios.
Me alegro de no ser del primer grupo, matar por petróleo o dar golpes de estado.
Y con el segundo grupo, no hay problemas el Dios cristiano me perdonara.
¡Yo no apoye una guerra, ni apoye un golpe de estado en Venezuela!.
Hugo Chávez está Loco. Y a mí me perdonara el Dios cristiano
CARACAS, (IPS) – Venezuela quedó frontalmente enfrentada a Exxon, la mayor empresa del mundo, después que ese gigante consorcio transnacional estadounidense pidió a tribunales de Nueva York, Londres y La Haya congelar activos de la petrolera estatal venezolana Pdvsa por más de 12.000 millones de dólares.
“Exxon Mobil más nunca tendrá negocios en este país”, dijo el ministro venezolano de Energía y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, pues “ésta es una clara situación de conflicto, de terrorismo judicial, por parte de una típica empresa estadounidense que siempre ha tratado de imponer condiciones a los países productores”.
El pleito es consecuencia de la “nacionalización” de los proyectos en la sudoriental Faja Petrolífera del Orinoco, de donde se extrae crudo muy pesado y se lo convierte en sintético, más liviano, mediante un sistema de asociaciones que fue cambiado hace un año por empresas mixtas donde Pdvsa (Petróleos de Venezuela SA) debió ser ampliamente mayoritaria.
Una decena de firmas trasnacionales aceptaron el cambio, pero Exxon rehusó operar con menos de su 41,67 por ciento original en el proyecto Cerro Negro, que produce unos 200.000 barriles diarios. Las primeras negociaciones sobre la indemnización debida se estancaron y entonces se inició un litigio en tribunales internacionales.
Sorpresivamente para Pdvsa, según dijeron a IPS fuentes de la industria, Exxon pidió a tribunales de Estados Unidos, Gran Bretaña y Holanda que tome medidas cautelares sobre activos de Pdvsa en esos países por más de 12.000 millones de dólares, a fin de garantizarse el pago por su reclamo.
El monto, según abogados mercantiles, corresponde usualmente al triple de lo que el demandante espera recibir. Esa suma, de unos 4.000 millones de dólares, “está muy por encima de lo que realmente podrían reclamar”, dijo Ramírez.
La firma consultora Ecoanalítica estimó que el valor de mercado de Cerro Negro es de 3.400 millones de dólares, por lo cual a Exxon le correspondería no más de 1.500 millones en indemnización, “una cifra manejable para Pdvsa”.
Ramírez subrayó que Pdvsa no es la única empresa en el ámbito de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) que debe litigar en tribunales de Estados Unidos, pues también es el caso de la saudita Aramco.
Recordó que la escogencia de tribunales en el exterior para zanjar diferencias “es una herencia de la vieja Pdvsa y de la Cuarta República (como llama el presidente Hugo Chávez el período histórico anterior a su llegada al gobierno en 1999), una dejación de soberanía que en lo sucesivo nunca aceptaremos”.
Los negocios en la Faja “se hicieron en una época en que ese petróleo valía muy poco, los precios estaban deprimidos y se entregaron estímulos a las firmas trasnacionales para que llegasen a invertir”, recordó a IPS José Suárez Núñez, director de la publicación especializada Petrofinanzas.
La próxima semana Venezuela presentará sus alegatos ante los tribunales, dijo Ramírez, ocupado en mostrar que los activos de Pdvsa “no están para nada congelados”, y mantiene intacto el nivel de sus operaciones con crudo, productos y finanzas.
La excepción son 315 millones de dólares de una cuenta que sostenía operaciones de Cerro Negro y quedaron congelados en Estados unidos.
“Es una cifra irrisoria en comparación con el tamaño de las operaciones de la empresa”, advirtió Ramírez, recordando que Pdvsa cuantifica en 107.000 millones de dólares sus activos y los ingresos por exportación de crudo pasan de 100 millones de dólares diarios.
“Seguramente será una pelea de largo aliento”, comentó a IPS Elie Habalián, ex gobernador de Venezuela ante la OPEP, porque cada parte tomará sus medidas y expone sus alegatos. “No creo que Pdvsa se afecte en una medida considerable, porque tiene recursos y abogados”, agregó.
En Estados Unidos, a Pdvsa la defenderá el bufete Mallet-Prevost, creado por Severo Mallet-Prevost quien, a fines del siglo XIX asesoró a los árbitros estadounidenses en un litigio entre Caracas y Londres por los límites de la Guayana Británica (hoy Guyana), en el que finalmente Venezuela perdió unos 150.000 kilómetros cuadrados de territorio.
“Aunque ambas partes son actores permanentes en el mundo petrolero, y a ninguno le conviene estar en una lista negra, este escándalo perjudica más a Pdvsa que a Exxon, porque hace evidente que no puede alcanzar sus metas de forma independiente”, dijo a IPS el profesor de postgrado en Economía Petrolera, Mazhar al-Shereidah.
Los bonos de Pdvsa sufrieron una baja de cuatro puntos porcentuales desde que el jueves se conocieron los pedidos de medidas cautelares hasta este fin de semana. Suárez Núñez advirtió que las medidas cautelares, incluido el embargo de los 315 millones de dólares, sí pueden incidir sobre los flujos financieros de Pdvsa, que ha enviado a los mercados otras señales que pueden interpretarse como de dificultades.
A fines de 2007, Pdvsa redujo a ocho los usuales 30 días que se conceden a los comparadores para que paguen los cargamentos de petróleo, y hace una semana hizo la inusual oferta en un solo lote de fuel oil (combustible de calefacción) que guarda en sus depósitos, por 1.100 millones de dólares.
Para los opositores políticos en Venezuela, las dificultades son producto tanto de un mal manejo de Pdvsa como de su distracción en tareas distintas al negocio de los hidrocarburos, pues el gigante estatal se ha involucrado en labores agrícolas, pavimentación de vías, construcción de viviendas y distribución de alimentos.
Washington se apresuró a aclarar que no ha impulsado el pleito judicial de Exxon contra Venezuela, en una acción tendiente a evitar que el asunto se viera como parte del enfrentamiento político con Caracas.
“¿Puso el gobierno de Estados Unidos a Exxon a hacer eso? La respuesta es no”, dijo el portavoz del Departamento de Estado (cancillería), Tom Casey. Exxon “está siguiendo sus intereses corporativos, en concordancia con sus necesidades”, apuntó.
“La visión del gobierno de Estados Unidos es que ni la Exxon ni ninguna compañía estadounidense, así como tampoco ninguna compañía en ningún lugar del mundo, puede ver expropiada o nacionalizada su propiedad sin una compensación justa y adecuada, según las reglas internacionales”, agregó Casey.
Por contraste con su litigio con Exxon, Pdvsa informó que llegó a un acuerdo con la petrolera francesa Total, cuya participación en otro negocio de la Faja bajó de 47 a 30 por ciento, para indemnizarla en especie, con crudo por un monto de 837 millones de dólares.
Con Conoco Phillips, trasnacional estadounidense que también decidió retirarse de la región del Orinoco, continúan las negociaciones para una indemnización, mientras que a Exxon “la esperamos para enfrentarla en los tribunales”, remarcó Ramírez.
Las compilación de las 935 mentiras utilizadas por la Administración Bush para desinformar sobre la situación en el Iraq anterior a la guerra sirve, más allá de la anécdota, para presentar en sociedad al Center for Public Integrity (www.publicintegrity.com), una organización periodística no partidista creada para producir y compilar piezas informativas sobre los grandes casos en los que el interés privado se ha servido de canales, agentes e instituciones públicas para lograr sus objetivos, siempre en el espacio de los EE UU. Aunque fue fundada en 1989, sus trabajos más interesantes se derivaron de la situación política creada entre el 11-S y la reelección de George W. Bush en 2004.
Del enorme peso que adquirieron ciertas firmas en aquellos momentos trata el proyecto Windfalls of War (ganancias inesperadas de la guerra), en el que se describen relaciones de interés puntuales entre corporaciones privadas y el Gobierno. Los criterios empleados se definen en función del capital donado para campañas electorales republicanas entre 1990 y 2002, y del percibido por la explotación de contratas adjudicadas a dedo para la reconstrucción del Iraq de postguerra. Según este informe, empresas como Halliburton (invirtió dos millones y ganó 11.000), Parsons Corp o Fluor Corp pueden presumir de un ratio de ganancias de uno a mil en esta provechosa relación. Continuando con esta lógica de explotación del espacio público, el centro ha desarrollado varios trabajos que investigan el clima de intrusión de las grandes industrias (armas, farmacéutica, medios) en los órganos ejecutivos estadounidenses.
Así, The Buying of the President completa el trabajo anterior desde una perspectiva más amplia (financiación electoral masiva a cambio de tutela y protección para actividades comerciales en todos los campos, en cuyo caso las estrellas son Enron y General Electric), y The Shadow Government se centra en un método de infiltración más sutil y generalizado como es el lobby, explicando las funciones de los más de 900 comités y comisiones que aconsejan a legisladores y congresistas sobre las políticas a seguir en aspectos como derechos humanos, cambio climático o financiación de la sanidad. Según el informe, estos instrumentos de la iniciativa privada consumen más de 400 millones de dólares en recursos públicos y emplean a más de 36.000 personas, de las cuales el 70% son reclutadas en las grandes multinacionales.
WASHINGTON, feb (IPS) – La inteligencia y las fuerzas armadas de Estados Unidos identifican el cambio climático como amenaza a la seguridad nacional, pero, paradójicamente, el gobierno le asigna a su combate sólo un dólar por cada 88 destinados al presupuesto de defensa.
El informe “Fuerzas armadas versus seguridad climática”, del Instituto de Estudios de Políticas, indica que el presupuesto de defensa de 2008 suma 647.500 millones de dólares –más que el total del resto del mundo– frente a los 7.370 millones dedicados a combatir el recalentamiento planetario.
De ese total, apenas 212 millones de dólares se dirigirán a los países pobres para ayudarlos a obtener fuentes de energía limpia y renovable, menos de lo que Estados Unidos gasta en un solo día en sus operaciones en Iraq.
“Mientras no reparamos en gastos para hacer la guerra, parece que no tenemos dinero para evitar el desastre climático”, dijo la autora del estudio, Miriam Pemberton.
“Las advertencias cada día más alarmantes de los científicos dejan en claro que cambiar esas prioridades de gasto no puede esperar”, agregó.
El informe se hizo público cuando existe una preocupación mundial sin precedentes sobre las consecuencias devastadoras del cambio climático. Los países más afectados serán los pobres, que por serlo cuentan con menos recursos para afrontar las amenazas.
Violentos fenómenos climáticos, prolongadas sequías y un aumento en el nivel de los océanos resultarán inevitables, opinan científicos, si no se estabilizan rápidamente y luego se reducen las emisiones de gases invernadero, en parte responsables por el recalentamiento global.
Esa preocupación fue subrayada el mes pasado, cuando se otorgó el premio Nobel de la Paz al Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) y al ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore (1993-2001).
El IPCC es una red de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), formada por miles de científicos, cuyas advertencias sobre la realidad y el impacto del recalentamiento global se han hecho cada vez más imperiosas durante los últimos 15 años.
Gore, con su documental de 2006 “An Inconvenient Truth” (“Una Verdad Incómoda”), aumentó significativamente la toma de conciencia popular sobre este tema, especialmente en Estados Unidos.
Al aceptar el premio, Gore hizo un llamado a las naciones del mundo para movilizarse y evitar el desastre climático, “con una urgencia y una resolución compartida que previamente sólo se había visto cuando los países se movilizaban para la guerra”.
Esa analogía marcial fue recogida por el Departamento (ministerio) de Defensa y las agencias de inteligencia de Estados Unidos, que elaboraron una serie de informes sobre el impacto del cambio climático en la seguridad nacional.
En mayo, un grupo de generales y almirantes retirados elaboró su propio estudio, en el que advirtieron que, entre otras consecuencias, el recalentamiento global podría causar caos político, migraciones, extremismo, y conflictos nacionales e internacionales por recursos vitales como el agua potable y los alimentos.
“El cambio climático actúa como un multiplicador de amenazas para la estabilidad en las regiones más volátiles del mundo”, advirtió el informe.
A pesar de estas advertencias, el gobierno de George W. Bush no ha asumido las amenazas a la seguridad que plantea el recalentamiento global.
En 2001, apenas asumió el cargo, retiró la firma de Estados Unidos del Protocolo de Kyoto, tratado internacional que estableció metas de reducción de emisiones de gases invernadero para los países ricos.
El argumento del gobierno de Bush fue que el cumplimiento del acuerdo resultaría muy costoso para la economía de su país.
Aunque el gobierno ahora acepta que el problema es real y que las emisiones deben reducirse, continúa oponiéndose a la imposición de metas de cumplimiento obligatorio.
En términos presupuestarios, los fondos para atender la emergencia climática se han incrementado gradualmente respecto del gasto militar, según el análisis del Instituto de Estudios de Políticas.
La relación de 88 dólares a uno prevista para este año “es sin duda un avance” frente a la proporción de 97 dólares a uno de 2007, cuando se destinaron 37.000 millones de dólares a programas climáticos y 3,5 billones de dólares a la defensa.
“Pero también es, indudablemente, una mejora inadecuada, considerando la magnitud relativa de estos problemas. El terrorismo es un tema serio, pero no nos rodea. Los efectos del cambio climático sí lo harán”, señaló el estudio.
Este año, la mayor parte del gasto en programas relacionados con el ambiente, casi 4.000 millones de dólares, se destinará al desarrollo de tecnologías, mientras que el Departamento de Defensa recibirá 77.000 millones de dólares para sus actividades de investigación y desarrollo.
A pesar de la casi unanimidad científica sobre la aceleración del cambio climático, la segunda partida presupuestaria más importante dentro de las partidas destinadas al recalentamiento global –unos 2.000 millones de dólares– se dedicará a ayudar a resolver “las fundamentales incertidumbres asociadas con el cambio climático”.
La mayor parte de estos fondos, destaca el informe, irán a la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio, cuyo director, Michael Griffin, declaró que, aunque no duda de la tendencia hacia el recalentamiento, “no estoy seguro sobre si es justo decir que se trata de un problema que debamos combatir”.
Frente a los 212 millones de dólares de ayuda a los países pobres para enfrentar el cambio climático, Washington dedicará casi 10.000 millones de dólares en asistencia militar al extranjero.
El gobierno no detalló cómo utilizará los fondos de ayuda internacional en 2008. Pero en 2006, el último año sobre el cual dio a conocer esta información, 90 por ciento del total se empleó para mitigar los efectos de usinas eléctricas que utilizan carbón en los países pobres y promover tecnologías estadounidenses más eficientes.
Alrededor de ocho por ciento del total se destinó a programas para afrontar las consecuencias de sequías, inundaciones, pérdidas de cosechas o agua potable y otros efectos potencialmente catastróficos del cambio climático.
En su discurso anual sobre el Estado de la Nación, a fines de enero, Bush dijo que pediría al Congreso legislativo el aval para dotar 2.000 millones de dólares, a lo largo de los próximos tres años, a un fondo internacional dedicado al clima y la energía limpia. Pero no indicó cómo se asignaría ese dinero.
Ante un presidente impopular y terminando su mandato
Ryan C. Hendrickson
El Diplo
Los servicios de inteligencia estadounidenses acaban de dar a conocer su “casi certeza” de que Irán interrumpió su programa de armas nucleares en 2003. La noticia se opone a las intenciones bélicas de la Casa Blanca. Desde su elección hace un año, el Congreso de mayoría demócrata no ha hecho nada, a pesar de su compromiso, para interrumpir la guerra de Irak.Las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre de 2006 se tradujeron, o por lo menos algunos lo pensaban así, en el envío de un mensaje claro: al votar contra los republicanos (que perdieron más del 5% de los votos y una treintena de escaños en la Cámara de Representantes), una mayoría de estadounidenses mostraba su voluntad de cambiar la política exterior del país. Y, más precisamente, la de salir del atolladero iraquí. Por eso la elección de una nueva mayoría demócrata, tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes. Pero transcurrido más de un año y con más de 160.000 soldados estadounidenses desplegados en Irak, resulta que los parlamentarios demócratas no han cambiado en nada el despliegue estadounidense. De hecho, apenas habían conquistado la mayoría en las dos cámaras del Congreso cuando el presidente George W. Bush decidió aumentar la cantidad de tropas en Irak enviando 21.500 soldados adicionales. La política militar de Bush y la reafirmación de sus prerrogativas en este ámbito ilustran el poder que tiene el jefe del ejecutivo estadounidense (y comandante de las fuerzas armadas) en tiempos de guerra. Implícitamente, muestran la importancia del desafío que enfrenta el Congreso cuando piensa en modificar, en ese tema preciso, la estrategia de la Casa Blanca.Desde la Segunda Guerra Mundial y hasta la presidencia de William Clinton, cada vez que se planteó la cuestión de los poderes constitucionales estadounidenses relativos a la guerra, el Congreso se desdibujó ante el “comandante en jefe”. Todos los presidentes, o casi todos, han reafirmado su poder. Sólo en 1973-1975, en el contexto de una Casa Blanca debilitada por el escándalo de Watergate, los movimientos pacifistas y los desastrosos resultados de la generalización de la guerra de Vietnam al conjunto de Indochina, el Congreso pudo imponer el final del conflicto, al negarse a financiar su prosecución y la intensificación de las operaciones armadas. Esta jurisprudencia permite dimensionar mejor las dificultades de algunos representantes en el Congreso cuando pretenden refrenar al comandante en jefe.
Poderes de guerra
En su origen, la Constitución fue redactada para instaurar un sistema de control y de equilibrio (checks and balances) entre las tres ramas del gobierno nacional de Estados Unidos, incluyendo al poder judicial. En lo que se refiere a la guerra y al uso de la fuerza militar en el exterior, los padres fundadores de la Constitución fueron claros: ningún presidente puede comprometer las fuerzas armadas sin el apoyo explícito del Congreso, salvo en la hipótesis de que Estados Unidos deba “rechazar ataques repentinos”. Le corresponde al Congreso la tarea de “declarar la guerra”, “reclutar y mantener ejércitos”, “crear y mantener una marina de guerra”, y “proveer a la defensa común”, entre otras prerrogativas militares (1). Aunque se confiere la función de “comandante en jefe” al presidente, el Congreso tiene una autoridad considerable en materia de poderes militares, tal como lo precisa el análisis histórico de los debates que tuvieron lugar en ocasión de la ratificación de la Constitución. El Congreso, en caso de que decida usarlos, dispone también de diferentes medios para limitar las acciones del Presidente en tiempos de guerra. El más importante es el poder de controlar –y, dado el caso, de interrumpir– el financiamiento de las operaciones militares (2).
Durante el primer siglo y medio de existencia de la república estadounidense, el Congreso logró proteger sus poderes constitucionales de guerra contra la codicia del presidente (3). Pero desde la Segunda Guerra Mundial y el comienzo de la Guerra Fría, los congresistas estadounidenses dudan en usar esos medios de control. Cuando, en la presidencia de Richard Nixon (1969-1974), el Congreso descubrió que el ministerio de Defensa había ordenado operaciones clandestinas de bombardeo en Camboya, durante la guerra de Vietnam, se mostró poco diligente para imponer al comandante en jefe límites estrictos destinados a impedir que se reprodujeran acciones similares (4).
En 1973, el Congreso, pasando por alto el veto del presidente Nixon, votó la ley sobre los poderes de guerra (War Powers Act) que obliga al presidente a “consultar” al Congreso antes y durante las operaciones militares (5). Esta ley estipula también que las operaciones exteriores no pueden proseguirse más allá de sesenta días sin que el Congreso las apruebe. Pero tal disposición, destinada a frenar la acción de la Casa Blanca, se reveló ineficaz, porque los diferentes presidentes la han interpretado en su propio beneficio: en lugar de “consultar” al Congreso, en general se han limitado a “informar” a algunos congresistas de peso, poco antes de lanzar una operación militar.
El presidente George H. W. Bush (1989-1993), por ejemplo, sólo comunicó al Congreso en 1989 su decisión de invadir Panamá cinco horas antes del comienzo de los combates. En 1986, el presidente Ronald Reagan (1981-1989) sólo reveló a un pequeño grupo de congresistas importantes el proyecto de bombardeo contra Libia tres horas antes de su inicio. En el caso de la invasión estadounidense a la isla de Granada en 1983, no se hizo ninguna consulta. De manera parecida, cuando en 1980 el presidente demócrata James Carter (1977-1981) lanzó la operación para recuperar a los rehenes estadounidenses detenidos en Irán –en la cual hizo intervenir a las fuerzas para operaciones especiales y que terminó en un fracaso vergonzoso– ignoró la opinión de los miembros de su propio partido y no se preocupó por la opinión del Congreso (donde sus amigos demócratas eran mayoría) (6).
La ley sobre los poderes de guerra fue casi sistemáticamente abusada por el comandante en jefe, así fuera republicano o demócrata; y el Congreso mostró su disposición a tolerar la prosecución de misiones militares, una vez que habían sido iniciadas (7). Cuanto más se reforzaba el poder y la influencia del ejecutivo, a medida que se atenuaba el recuerdo de los abusos de poder del Watergate, más el Congreso renunciaba a sus prerrogativas militares constitucionales (8). Esta situación también caracterizó a los ocho años que precedieron a la actual administración Bush.
La administración Clinton
Bajo la presidencia de William Clinton (1993-2001), los altos responsables de la Casa Blanca continuaron sosteniendo que el comandante en jefe estaba habilitado para utilizar la fuerza sin consentimiento previo del Congreso. Tanto si se trataba de los bombardeos contra Irak ordenados por el presidente Clinton en varias ocasiones, o de su decisión de desplegar 10.000 soldados estadounidenses en Haití en 1994, como de lanzar misiles contra las guaridas de Osama Ben Laden en 1998, esa manera de proceder se volvió rutinaria (9).
Pero hay dos casos de intervención militar que merecen una atención especial: Bosnia en 1995 y Kosovo en 1999. Cuando Estados Unidos usó la fuerza en Bosnia, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) aprobaron explícitamente esta decisión. Fueron militares estadounidenses los que efectuaron la mayoría de los 3.500 bombardeos de la OTAN contra las fuerzas de Bosnia y Serbia. Para justificar esta acción ante los parlamentarios estadounidenses, el presidente Clinton afirmó que sus poderes de comandante en jefe autorizaban tales bombardeos, sin requerir un aval legislativo (10). El Congreso, que en ese momento tenía mayoría republicana, no se pronunció sobre la constitucionalidad de esta decisión, esperando evaluar sus consecuencias políticas. Cuando, más adelante, la administración Clinton envió miles de soldados estadounidenses para integrar las filas de las fuerzas de paz de la OTAN en Bosnia, los parlamentarios republicanos se pronunciaron a favor de un “apoyo a las tropas pero no a la política” (11). En suma, trataban de evitar cargar con la responsabilidad constitucional de la misión, pero haciendo al mismo tiempo una demostración simbólica de su patriotismo y de su “apoyo a las tropas”.
La misma ambigüedad (o el mismo doble juego) se manifestó del lado de la Casa Blanca. Antes de los bombardeos aéreos de la OTAN a Kosovo (marzo-mayo de 1999), Clinton deseaba que la intervención estadounidense obtuviera el aval del Congreso. Sin embargo, hizo prevalecer al mismo tiempo su poder de actuar, dado el caso, independientemente de la voluntad de los congresistas. De esa manera el presidente estadounidense contaba con una garantía, sin querer asumir el riesgo de crear un precedente que cuestionara los poderes militares del jefe del Poder Ejecutivo (12). En ese caso, la Cámara de Representantes prefirió no tomar posición, contentándose con dejar hacer al presidente.
Una vez comenzados los bombardeos, el diputado republicano de California (y ex profesor de Derecho) Thomas Campbell, un francotirador en su propio partido, trató de probar los poderes de guerra del Congreso pidiendo, durante una primera votación, el retiro de todas las fuerzas estadounidenses de la zona del conflicto. Luego, en ocasión de una segunda votación, reclamó que el Congreso declarara la guerra a Serbia. Con esto, Campbell esperaba que fueran los tribunales los que tuvieran que decidir (y, llegado el caso, la Corte Suprema) la conformidad de la política yugoslava de Clinton con sus poderes constitucionales. Sin apoyo en la dirección de su partido, y tampoco en las filas demócratas, sólo pudo constatar el fracaso sucesivo de sus dos propuestas de ley. Los diputados demócratas propusieron, por su lado, una moción de apoyo a la participación militar de Estados Unidos. Pero tampoco consiguieron los suficientes votos republicanos como para que fuera aprobada (13).
En resumen, el Congreso de mayoría republicana no cuestionaba la constitucionalidad de la acción del presidente demócrata, pero tampoco le otorgaba su apoyo… Numerosos representantes demócratas, y el presidente del grupo, Richard Gephardt, declararon que a ellos les parecía inoportuno que el Congreso emitiera una opinión sobre la constitucionalidad de los bombardeos en momentos en que los combates se llevaban a cabo (14).
Este esquema de un Congreso con espíritu partidario, que otorga su aval al presidente, caracteriza la interacción entre el poder ejecutivo y el poder legislativo en materia de poderes de guerra. Y permite comprender mejor el caso actual de Irak. Porque ese mismo espíritu partidario se manifiesta ahora, pero esta vez los amigos son los parlamentarios republicanos que pretenden que el Congreso (de mayoría demócrata) no disponga de autoridad constitucional para oponerse a la voluntad del jefe de los ejércitos, a pesar del claro principio constitucional de check and balances. También muchos representantes demócratas se opusieron al senador Edward Kennedy, miembro eminente de su partido, cuando condicionó el reciente aumento de los efectivos militares estadounidenses en Irak al voto de los congresistas. Varios dirigentes demócratas cuestionaron entonces la constitucionalidad de tal propuesta, lo que afianzó el propósito de la Casa Blanca (15).
En resumen, en el período reciente, casi cada vez que un presidente estadounidense envió tropas al extranjero, el Congreso abdicó de sus prerrogativas constitucionales. En general se limitó a emitir protestas simbólicas o a votar resoluciones –no obligatorias– que criticaban la acción del Presidente. Lo mismo ocurre en este momento. Esa es la causa de los obstáculos que enfrentan ahora los demócratas realmente deseosos de poner fin a la guerra en Irak. En cambio, podría haber una oposición ante el desencadenamiento de una operación militar contra Irán, por la creciente duda que ahora provoca cualquier revelación de la Casa Blanca de que una amenaza inminente pesa sobre la seguridad del mundo.
Estudio: un millón de iraquíes murieron por la invasión estadounidense.Una destacada encuestadora dice que más de un millón de iraquíes han muerto a causa de la invasión estadounidense. La firma Opinion Research Business, con sede en Gran Bretaña, descubrió que un quinto de las miles de familias encuestadas habían sufrido al menos una muerte vinculada a la ocupación y la violencia sectaria. La encuesta tiene un margen de error de 1.7%. El número de muertos podría ser aún mayor, ya que los investigadores no pudieron ingresar a las regiones inestables de Kerbala y Anbar.
En las prisiones de California hay 227 personas condenadas a cada perpetua desde que eran menores de edad, según el último informe de Human Rights Watch. La entidad internacional sólo encontró siete casos similares en el resto del mundo.
Más de 200 presos de las cárceles de California, en Estados Unidos, fueron detenidos y condenados a perpetuidad sin posibilidad de liberación cuando aún eran menores de edad, tal y como acaba de denunciar la organización Human Rights Watch (HRW) en su informe ‘Me enviarán a casa cuando esté muerto’.
En el documento, el grupo de defensa de los derechos humanos subraya que la práctica de condenar a menores a cadena perpetua fue abolida hace décadas casi en todo el mundo. “Condenar a niños a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional significa que morirán en prisión, sin beneficiarse de una segunda oportunidad en la vida”, explica Elizabeth Calvin, autora del informe.
“La población puede permanecer segura sin la necesidad de encerrar a los menores de por vida por crímenes que cometieron cuando aún eran demasiado jóvenes para votar, beber o incluso conducir”, añade.
Por eso, HRW ha aprovechado para publicar su informe y reabrir la polémica sobre las condenas a menores, semanas antes de que los legisladores californianos se reúnan para debatir una ley que pondría fin a esta práctica. “El Senado del estado de California deberá votar antes del 31 de enero la Ley de Reforma de la Cadena Perpetua sin Derecho a Libertad Condicional para Delincuentes Juveniles y no podemos dejar pasar esta oportunidad de denunciar y presionar”, explican los responsables de la entidad.
En caso de ser aprobado, el proyecto de ley, propuesto por el senador demócrata Leland Yee y avalado por un número considerable organizaciones y movimientos sociales, los jóvenes procesados por homicidio aún podrían ser sentenciados a cadena perpetua, pero tendrían la oportunidad de obtener la libertad condicional tras haber cumplido 25 años o más de condena, según explica la organización internacional en su comunicado.
California, una excepción
El derecho internacional prohíbe la condena de infractores juveniles, y además de los 227 menores condenados siendo menores en California, HRW explica en su informe que tras un largo proceso de investigación sólo encontró siete casos similares en el resto del mundo.
“Para añadir más horror a esta situación hemos comprobado que, a diferencia de lo que se puede pensar, estas condenas no sancionaron sólo a menores que habían cometido asesinatos, si no que el 45 por ciento de los jóvenes condenados no habían cometido ellos mismos un homicidio. Varios de ellos fueron enviados a prisión por haber participado de un delito que terminó con una tentativa de asesinato”, explica Calvin.
De hecho, otro estudio realizado por Human Rights Watch en 2005 estimó que el 59 por ciento de los infractores juveniles que cumplían cadena perpetua sin derecho a libertad condicional en los Estados Unidos habían cometido por primera vez un delito, y ni siquiera existía en sus antecedentes algún registro de un caso delictivo en su contra.
Además en el 70 por ciento de los casos analizados por Human Rights Watch, el menor no actuaba solo y al menos uno de sus cómplices era un adulto. La investigación realizada revela que en el 56 por ciento de estos casos el adulto recibió una sentencia menor que el joven.
“La misma inmadurez que lleva a los menores a cometer los crímenes en primer lugar los deja mal preparados para navegar el sistema de justicia criminal, por lo que son más propensos que los adultos a recibir condenas más severas”, señaló Calvin. “Además, a pesar de que no existe evidencia que indique que dichos jóvenes no pueden ser rehabilitados, muchos de los jóvenes que cumplen condenas perpetuas sin libertad condicional señalan que sus sentencias no les permiten participar de programas de rehabilitación dentro de la prisión”, añade la autora del informe.
También cuestión de raza
HRW también denuncia que California tiene unos de los índices más altos en disparidad racial en la imposición de condenas de por vida sin derecho a libertad condicional. Los jóvenes afroamericanos cumplen este tipo de condenas en una proporción 18 veces mayor que los jóvenes blancos, mientras que los jóvenes latinos lo hacen en una proporción cinco veces mayor.